Ventajas e inconvenientes de invertir en arte

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En este post vamos a ver cuáles son las principales ventajas e inconvenientes de invertir en arte para que analices si te puede interesar… ¡o no!

Ventajas de invertir en arte

Empecemos primero por las ventajas:

1.- El arte es un activo físico

Una de las principales ventajas de invertir en arte es que es un activo físico, tangible, por lo que tu inversión no depende en modo alguno de que otra parte cumpla con sus obligaciones (como en los activos financieros).

2.- El arte proporciona un valor relacionado con su disfrute

Otra ventaja de este tipo de inversión es que el arte se puede disfrutar. Un cuadro o una escultura en tu casa aportan valor estético y una cierta satisfacción mediante su observación. Esto no pasa con otros tipos de activos.

3.- El arte adquiere valor con el paso del tiempo (en general)

Las obras de arte son uno de los pocos activos que tiende a adquirir valor con el paso del tiempo. Un cuadro no se deprecia por su uso. Tampoco pierde valor por cambiar de un propietario a otro. De hecho, dependiendo de quien haya sido el propietario anterior puede valer más dinero.

4.- Es una buena protección contra la inflación y la volatilidad

Quizás por su poca liquidez, el arte tiende a tener oscilaciones de precio muy inferiores a las de otros activos y suele actuar como una buena protección contra la inflación.

No obstante esta afirmación tiende a ser cierta en relación con el arte clásico pero no tanto con el arte contemporáneo (que sí se vio seriamente afectado por la crisis de 2008, por ejemplo).

Invertir en arte

 Inconvenientes

Veamos ahora los inconvenientes:

1.- Invertir en arte requiere un nivel muy alto de conocimientos

Invertir en metales preciosos, por ejemplo, es una inversión que casi no necesita conocimientos previos. Invertir en activos financieros requiere analizar cierta información, pero esa información suele ser pública.

Por el contrario, para invertir en arte es necesario familiarizarse con mucha información que es propia del mercado del arte: sobre los artistas, la historia del arte, los marchantes, las casas de subastas, las ferias, sobre cómo vender…

Además, no es igual invertir en arte clásico, arte contemporáneo, en lienzos, en dibujos, impresiones. Poco a poco iremos cubriendo todos estos puntos.

2.- El mercado del arte es muy ilíquido

Si bien es cierto que la liquidez del mercado está aumentando gracias a la entrada de nuevos actores (por ejemplo, Amazon tiene una plataforma dedicada exclusivamente a la compraventa de arte) el arte sigue siendo un activo mucho menos líquido que los activos financieros, los bienes inmuebles o los metales preciosos.

De hecho, para hacer referencia a esta falta de liquidez se dice que es que es muy fácil comprar arte, pero muy complicado venderlo.

3.- Hay muy poca información pública

Las grandes casas de subastas hacen públicos los precios a los que venden las obras de arte (especialmente cuando baten un nuevo récord) pero son muy discretas a la hora de dar información sobre las obras de arte que no se venden.

Pero es que, además, hay muy poca información disponible sobre las ventas que se hacen directamente en las galerías de arte o en las ferias de arte.

Ha habido algunos esfuerzos por hacer pública la información (como las bases de datos de Artnet o Artprice.com) o un índice denominado Mei Moses que fue adquirido por Sotheby’s. Pero, en el propio mercado del arte, tener información restringida (por ejemplo, que un artista va a hacer una exposición en un museo) es una de las claves para hacer inversiones. Y… ¿cómo acceder a la misma?

4.- Comprar y conservar arte puede ser muy caro

El mercado del arte se caracteriza por unas comisiones muy altas de los intermediarios (comisiones del 25-30% son habituales). Eso quiere decir que, para ganar dinero, el precio de la obra tiene que subir lo suficiente para cubrir las comisiones… ¡Y los impuestos!

Pero es que, además, si se adquieren obras de arte de un valor elevado, será necesario establecer medidas de seguridad y contratar los seguros correspondientes. Este coste puede ser muy significativo.

5.- Aunque el arte tienda a subir, tampoco hay garantías

Si bien es cierto que el arte es un activo que actúa como refugio en tiempos de crisis, no hay garantía alguna de que la inversión vaya a ser rentable financieramente. E incluso aunque suba de valor, los impuestos, las altas comisiones y los costes de mantenimiento se llevarán un buen pellizco.

6.- Y acertar es muy difícil

Según el informe de UBS Art Market de 2017 de los 52.105 artistas cuyas obras fueron subastadas en 2017, el 1% de esos artistas representaron el 64% del valor de las ventas. Esto implica que, en el mercado del arte, solo unos pocos nombres acaparan la mayor parte de las ventas, siendo esencial elegir adecuadamente.

Conclusión

El arte, como cualquier otro activo, tiene unas serie de ventajas e inconvenientes. Lo que si es cierto es que el arte aporta una satisfacción derivada de su carácter estético que otros activos no proporcionan.

¿Crees que te podría interesar invertir en arte? Si es así, en posts sucesivos iremos cubriendo otros aspectos de este tipo de inversión.

¨Amar la belleza es tener gusto. Crear la belleza es arte¨. Ralph Waldo Emelson.

 

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