La teoría moderna de carteras

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Concepto

La teoría moderna de carteras (Modern Portfolio Theory en inglés) es una teoría que ha sido la base de la gestión basada desde hace décadas y que fue desarrollada por el economista Harry Markowitz en 1952 (y por la que recibió el premio Nobel de economía).

Esta teoría parte de la asunción de que los inversores tienen aversión al riesgo, por lo que, para obtener un cierto rendimiento, preferirán una cartera menos arriesgada que una más arriesgada.

Una de las principales aportaciones de esta teoría es que permite cuantificar la rentabilidad y el riesgo:

(i) la rentabilidad futura se puede medir en base a la rentabilidad pasada; y

(ii) el riesgo se puede medir en base a la volatilidad pasada y, además, se puede reducir mediante la inversión en activos descorrelacionados.

Veamos estos aspectos con más en detalle.

 La rentabilidad esperada

 La rentabilidad esperada de una cartera se mide como la media ponderada de la rentabilidad de cada activo de la cartera. Así, si una cartera tuviese cuatro activos con la misma ponderación y rentabilidades esperadas de 4, 6, 10 y 14%, la rentabilidad esperada de la cartera sería:

(4% x 25%) + (6% x 25%) + (10% x 25%) + (14% x 25%) = 8.5%

Esto parece tener sentido pero tiene una importante limitación: las rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras (de hecho todos hemos leído un texto similar cada vez que hacemos una inversión financiera).

Y, no sólo eso, sino que la rentabilidad también puede depender de factores psicológicos que no es posible cuantificar ni predecir. Por ejemplo, piensa en cómo se disparó el precio del Bitcoin cuando Tesla anunció que había comprado Bitcoin por 1.500 millones. Y como la acción de Tesla bajó un 30% en el mes siguiente a comprar esos Bitcoins, aunque el Bitcoin subiese…

El riesgo

La forma de cuantificar el riesgo en la teoría moderna de carteras es mediante la volatilidad del activo (que se mide mediante la varianza del precio) y la correlación entre los activos.

El cálculo del riesgo es un cálculo complejo ya que, para calcular el riesgo de una cartera de cuatro activos (como la del ejemplo), un inversor necesita cada una de las variaciones de los cuatro activos y seis valores de correlación (la de cada activo con los otros tres, habiendo seis posibles combinaciones).

No obstante, esta definición del riesgo tiene ciertas limitaciones.

Por ejemplo, dos carteras que tengan la misma rentabilidad y el mismo riesgo serían análogas bajo esta teoría. Pero es posible que en una cartera haya oscilaciones de precios muy frecuentes pero muy pequeñas y en otra cartera haya una gran estabilidad de precios pero con variaciones de precios muy raras pero muy pronunciadas. En general, los inversores preferirían evitar los sustos, por lo que la primera cartera sería más deseable.

Otra limitación, más importante todavía, es que la volatilidad no es necesariamente un buen indicador del riesgo. Por ejemplo, las acciones de dos empresas pueden tener volatilidades muy similares y, sin embargo, las empresas en sí pueden tener niveles de beneficios o de endeudamiento muy distintos.

Teoría moderna de carteras

En cuanto a la disminución del riesgo mediante la inversión en activos descorrelacionados, lo cierto es que las correlaciones entre activos no son estáticas sino que varían a lo largo del tiempo.

Por ejemplo, históricamente, siempre se ha partido la premisa de que los bonos y las acciones están bastante descorrelacionadas. Sin embargo, en la actualidad, las acciones americanas y los bonos del Tesoro están en máximos históricos (recuerda que los bonos están más caros cuanto menor sea el interés que pagan).

También es creencia común que el Bitcoin no está correlacionado con las acciones. Pues  en octubre de 2020 alcanzó una correlación del 0,5 (la correlación se mide de 0 (no correlacionado) a 1 (perfectamente correlacionado) o a -1 (inversamente correlacionado)) a pesar de que recientemente ha vuelto a reducir su correlación.

Conclusión sobre la teoría moderna de carteras

Pues bien, a pesar de las limitaciones que hemos señalado, la teoría moderna de carteras sigue siendo una herramienta muy utilizada por su relativa sencillez para crear carteras diversificadas con la menor volatilidad posible.

Y es que, a pesar de sus limitaciones, desarrollar modelos que, por ejemplo, tengan en cuenta factores no cuantitativos, es una tarea muy compleja que no está al alcance de casi nadie.

Y, además, en muchas ocasiones da muy buenos resultados como, por ejemplo, a Ray Dalio, con su All Weathers Portfolio.

Sin duda, mucho mejor es seguir los principios de esta teoría al invertir que ¡no tener sistema alguno!

¨Cuando se trata de invertir, no existe una cartera que se adapte a todo el mundo¨. Barry Ritholtz, periodista de Bloomberg.

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