¿Qué es una empresa zombie?

En este post vamos a ver un concepto muy interesante: qué es una empresa zombie. Aunque no sepas nada es fácil adivinar que no serán buenas empresas pero… ¿sabes cuáles son exactamente?

Concepto: empresa zombie

El concepto financiero de empresa zombie es el de aquella empresa cuyo EBIT (Earning Before Interest and Taxes, osea resultado antes de pagar intereses e impuestos) es menor que sus gastos financieros durante tres años consecutivos.

Dicho en román paladino: una empresa zombie es aquella que tiene para pagar los gastos de su funcionamiento pero que no tiene dinero para pagar nada más, ni siquiera los intereses de su deuda.

¿Qué implica ser una empresa zombie?

Pues es una situación terrible por varios motivos: primero, porque al no haber prácticamente dinero más que para pagar los gastos de funcionamiento, cualquier bajada de ingresos o aumento de costes es letal.

Segundo, porque en esa situación esa empresa no se va a poner a invertir para mejorar la competitividad o a innovar porque no se lo puede permitir. Así que tienden a quedarse obsoletas y ser superadas por sus rivales.

Y tercero, porque las empresas zombies dependen totalmente de que los bancos les refinancien la deuda. ¿Por qué? Pues porque como no tienen dinero para repagar la deuda, cuando llega la hora de pagar tienen que pedir prestado dinero nuevo para pagar la deuda antigua.

Por ello, este tipo de empresas son muy susceptibles a cualquier subida de tipos de interés (porque encarece su deuda) o cualquier crisis de liquidez (ya que, si no refinancian, quiebran).

Empresa Zombie

¿Qué debería pasar con las empresas zombies?

Si bien es cierto que a veces se argumenta que, al fin y al cabo, una empresa zombie tiene una plantilla de empleados, lo cierto es que, para la economía en general mantener viva a esa empresa es malo por el coste de oportunidad que conlleva.

Es decir, los bancos podrían estar usando ese dinero para financiar a otras empresas o a otros proyectos que fuesen mucho más productivos para la economía y que generasen más puesto de trabajo, inversiones e innovación.

Lo que ocurre es que cuando un banco se ve en la situación en la que tiene que decidir entre dejar quebrar a una empresa que le debe mucho dinero o darle un poco más de dinero, tienden a optar por lo segundo.

Esto lo viví yo personalmente en la crisis de 2008 en la que ví como los bancos refinanciaban la deuda de las compañías inmobiliarias a pesar de que no vendían ni un solo piso.

Y, además, aunque no es habitual, alguna empresa zombie consigue ¨resucitar¨ como le ha pasado a Solaria o Vértice 360º.

¿Por qué este concepto es importante para mí?

Pues porque, aunque no lo creas, es posible que estés invirtiendo en empresas zombie sin saberlo, especialmente si inviertes a través de índices.

Por ejemplo, en la bolsa española, a 31 de diciembre de 2018, cotizaban 20 empresas zombie: Adolfo Domínguez, Service Point, Montebalito, Urbas Grupo Financiero, Pescanova, General de Alquiler de Maquinaria, Oryzon Genomics, Nueva Expresión Textil, Berkeley Energía, Sniace, Aedas Homes, Corporación Empresarial de Materiales de Construcción, Pharma Mar, Grupo Ezentis, Tubos Reunidos, Deoleo, Quabit Inmobiliaria, Duro Felguera, Abengoa y OHL.

Y con la crisis del covid-19 seguro que van a surgir muchas más…

¨Un ejemplo de deuda buena es la deuda de mis apartamentos. Esa deuda es buena mientras tenga inquilinos que paguen por ella. Si mis inquilinos dejan de pagar el alquiler, esa deuda buena se convierte en deuda mala¨. Robert Kiyosaki.