La crisis de 1920: la crisis que se superó sola

Debido a la pandemia que estamos viviendo en la actualidad, no resulta sorprendente que haya muchas personas que estén analizando la gripe española de 1918.

Sorprendentemente, hubo otro acontecimiento que ocurrió al mismo tiempo y que también sería útil recordar: la crisis de 1920.

La crisis de 1920 en los Estados Unidos

Después de la Primera Guerra Mundial (que acabó en 1918), se produjo un inesperado crecimiento impulsado por las tareas de reconstrucción en Europa y por la recuperación del consumo privado.

El aumento de la demanda se dirigió especialmente a Estados Unidos, donde produjo un aumento de la inflación que se vio acrecentado por la desaparición del patrón-oro y el desorden monetario consecuente.

Sin embargo, hacia 1920, la fase de crecimiento comenzó a frenarse debido a factores diversos como la vuelta de los soldados a casa (que buscaban trabajo lo que hizo que bajasen los sueldos), el aumento de la producción agrícola en Europa, la propia gripe española o alguna medidas gubernamentales tales como la subida de intereses llevada a cabo por la Reserva Federal para luchar contra la inflación (del 4% en 1919 al 7% en 1920).

El índice de producción industrial cayó un 32,6%  entre 1920 y 1921 (en la crisis de 2007-09, cayó un 16,9%) y el paro en los Estados Unidos llegó hasta el 11,7%.

Entre 1920 y 1921 los precios de los productos agrícolas cayeron un impresionante 53,3%.

La situación era terrible. Y, encima, en Estados Unidos se había aprobado la Ley Seca así que los norteamericanos ni siquiera podían tomar un trago para aliviar las penas.

¿Qué hizo el gobierno norteamericano?

Pues a pesar de las constantes críticas, el presidente Woodrow Wilson no emprendió medida alguna de estímulo fiscal (aunque si que aprobó un arancel proteccionista en 1922).

De hecho, en vez de aumentar el gasto, el gobierno norteamericano recortó el gasto: el presupuesto federal se redujo de 18.500 millones en 1919 a 3.700 millones en 1922. Y también repagó casi un 15% de la deuda pública (que pasó de 26.000 millones a fines de 1919 a 22.300 millones de dólares en junio de 1923). A la luz de la doctrinas keynesiana y monetarista no se podría haber hecho nada peor.

Y, sin embargo, la crisis no sólo habría remitido por completo en verano de 1922, sino que para 1923 la economía estadounidense estaba en pleno auge, con sólo un 2,4% de paro.

La economía estaba lista para los locos años veinte.

Crisis de 1920

¿Y si el gobierno hubiese intervenido? ¿Qué hubiese pasado?

Pues no está muy claro ya que, por ejemplo, en Francia, también se produjo una recesión pero fue menos profunda que en Estados Unidos debido a los programas de reconstrucción y las ayudas del Estado francés a los damnificados por el conflicto.

Conclusión

Muchos economistas (sobre todo de la escuela austríaca) defienden que la crisis de 1920 es un ejemplo de cómo la no intervención del gobierno es lo mejor que se puede hacer para superar una crisis.

Sin embargo, esta no es una cuestión en absoluto pacífica. Especialmente si eres seguidor de las doctrinas keynesianas o monetaristas.

¿Cuál es tu opinión?

¨La tarea de la economía es demostrar a los hombres lo poco que saben sobre lo que creen que pueden diseñar¨. Friedrich August von Hayek, economista de la escuela austríaca.