Ventajas e inconvenientes de invertir en ETF

Como ya vimos en un post anterior, un ETF (Exchange Traded Fund, por sus siglas en inglés), es un producto financiero que fusiona las acciones con los fondos de inversión.

Al igual que un fondo de inversión, un ETF es una ¨cesta¨ de activos financieros que replica el comportamiento de un índice, de ciertas materias primas, de un país, de un sector…

Y al igual que las acciones, las participaciones de un ETF cotizan en bolsa permitiendo determinar su precio en cada momento (mientras que en un fondo de inversión el precio se determina únicamente al final de la sesión bursátil).

¿Cuáles son las ventajas de invertir en ETF?

Las principales ventajas de invertir en ETF son las siguientes:

1.- Flexibilidad e inmediatez

Como las participaciones de los ETFs cotizan en bolsa, podemos seguir seguir su cotización en todo momento y podemos comprar o vender participaciones sabiendo exactamente qué precio pagaremos (obviamente, mientras los mercados estén abiertos).

 2.- Inversión completamente pasiva

Aunque cada vez hay más ETFs de gestión activa, lo cierto es que la mayoría de ETFs son de inversión pasiva ya que solo replican el comportamiento de un índice, sin intervención de la figura de un gestor de fondo.

Ya vimos en otro post por qué la inversión pasiva suele ser mejor opción que la inversión activa: fundamentalmente: (i) mejores rendimientos a largo plazo y (ii) menores comisiones (ya que no hay que pagar a un gestor de fondo y se realizan menos operaciones que con un fondo de gestión activa).

3.- Se puede invertir cantidades pequeñas

Si quisieras replicar el comportamiento de una cartera de acciones, tendrías que comprar las acciones de que se trate. Y si quisieras replicar un índice, tendrías que comprar todas las acciones del índice de que se trate con idéntica ponderación a la que tenga el índice.

Si estamos hablando de comprar acciones de Tesla, por ejemplo, te encuentras con que tendrías que invertir, a fecha de este post, en torno a 600 dólares sólo para comprar una acción.

Con los EFTs puedes invertir cantidades muy pequeñas (depende de cada broker en concreto pero se puede empezar con 50 euros).

4.- Diversificación

Si bien el grado de diversificación varía en función del ETF elegido, la mayoría de ellos están diversificados en más o menos grado, lo cual constituye una de sus principales ventajas ya que la diversificación ofrece un alto grado de protección si se realiza adecuadamente y mediante activos descorrelacionados.

 5.- Liquidez

Otra consecuencia de que los ETFs coticen es que son productos muy negociados por lo que gozan de una gran liquidez (si bien es cierto que puede verse disminuida en períodos de gran volatilidad).

6.- Transparencia

De nuevo, debido a que los ETFs están cotizados en bolsa, es posible seguir su precio en cualquier momento del día. Además con los ETF siempre podemos ver su composición (qué acciones o valores lo componen). Toda esta información es pública y se puede conseguir con facilidad.

7.- Variedad

Los ETFs nos permiten invertir en una variedad muy amplia de activos financieros. Y no nos referimos solo a la diversificación entre distintos activos dentro del propio ETF sino a la gran variedad de ETFs disponibles.

Invertir en ETF

Inconvenientes de invertir en ETF

Pero existen también algunos inconvenientes a la hora de invertir en ETF que pueden ser importantes en función de nuestros objetivos de inversión:

1.- La diversificación no siempre es real

En particular, cuando uno desea invertir en determinados sectores o países emergentes, los ETFs suelen estar limitados a un grupo reducido de empresas de gran tamaño, con lo que no es posible tener exposición a empresas de mediana y pequeña capitalización.

2.- Los costes son mayores que invirtiendo directamente

Si comparas los ETFs con la inversión en fondos, especialmente los de gestión activa, los costes son inferiores. Pero sin duda resultará más barato comprar directamente la acciones ya que, aunque tengas que seguir pagando las comisiones por operación y por custodia, te ahorras la comisión de gestión.

Si tienes claro en qué quieres invertir, comprar directamente sale más barato.

3.- No son la mejor inversión para generar dividendos

Si el objetivo que se persigue es generar un flujo de caja mediante el cobro de dividendos, los ETFs no son el vehículo de inversión adecuado.

Cierto es que hay ETF que pagan dividendos pero, por la diversificación inherente a los ETFs y la existencia de la comisión de gestión, los rendimientos no serán tan altos como si compramos directamente una acción o un grupo de acciones de alto rendimiento.

4.- El precio de un ETF puede ser distinto de su valor real

Este tema es muy técnico y dedicaremos un post al respecto pero basta por ahora con saber que el precio que pagamos por un ETF puede variar mucho en función de su liquidez o de la hora en la que demos la orden de compra (habiendo mucha volatilidad en los primeros y últimos 15 minutos de cotización).

Y también puede ser un precio distinto de su valor real: el valor liquidativo del ETF (lo que correspondería a cada titular de un ETF si se vendiesen todos los activos y se distribuyese el dinero).

Por lo tanto, es importante tener en cuenta ciertas dinámicas de mercados si se quiere operar a corto plazo con ETFs.

Conclusión

Las ventajas de los ETFs han sido la clave del éxito de los mismos, especialmente para inversores no sofisticados que inviertan a largo plazo pero eso no quiere decir que sean el instrumento financiero para cualquier estrategia de inversión.

Es por ello que es necesario tener clara cuál es nuestra estrategia de inversión antes de ponernos a comprar ETFs.

¨Hablar de ETFs es como hablar de la gente. Hay gente buena y hay gente mala¨. Jack Bogle, fundador del Grupo Vanguard.