Rentas vitalicias: genera ingresos extra como jubilado

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En el post de hoy vamos a analizar las rentas vitalicias, un producto financiero que puede ser muy interesante a la hora de generar ingresos adicionales durante la jubilación.

Concepto de rentas vitalicias

Las rentas vitalicias son un seguro de vida en virtud del cual una persona (que se llama el ¨tomador¨) haría un pago único a una entidad aseguradora y, a cambio:

(i) el tomador recibiría una cantidad mensual, trimestral o anual constante durante el resto de su vida. Constante quiere decir que no se actualiza con la inflación ni depende de cómo vayan los mercados financieros; y

(ii) la persona que él designe (lo que se llama el ¨beneficiario¨) recibiría una cantidad cuando el tomador se muera. Esta cantidad se llama ¨capital de fallecimiento¨.

La entidad aseguradora confía en que el pago único, más el rendimiento que le saquen a ese dinero, sea más que lo que le tengan que pagar al tomador (básicamente, porque no viva demasiado) y al beneficiario. Y la persona que lo contrata se asegura que, viva lo que viva, seguirá recibiendo una cantidad periódicamente y que el beneficiario reciba también algo.

Modalidades

Hay dos modalidades de rentas vitalicias:

(a) aquéllas en las que el capital de fallecimiento es superior al pago inicial. Obviamente, los pagos que recibirá el tomador mientras viva serán menores con esta modalidad;

(b) aquéllas en la que el capital de fallecimiento se va reduciendo a medida que pasan los años, pudiendo llegar a ser cero al final de un período determinado. Ofrecen unos pagos periódicos mayores que las de la modalidad anterior.

Rentas vitalicias

Tratamiento fiscal

Una gran ventaja de las rentas vitalicias es su tributación. Las rentas vitalicias tributan como rendimientos del capital mobiliario, pero solamente tributan una parte muy pequeña de lo que se recibe que va desde el 24% hasta el 8% (en función de la edad del tomador en el momento en que la recibe).

Sí, lo has leído bien. Así, por ejemplo, si una persona de entre 60 y 65 años recibiese 100 euros al mes, sólo tributarían como ingresos 24 euros, mientras que los 76 euros restantes serían ingresos que recibiría pero  no tributaría. Si la persona tuviese entre 66 y 69 años, el porcentaje bajaría al 20%. PY si tuviese 70 o más años, el porcentaje sería tan solo del 8%.

Pero es que, además, hay otra ventaja: si tienes más de 65 años y vendes cualquier activo (como inmuebles, acciones, ETFs…), no pagarás plusvalías si el importe de la venta lo invertimos en una renta vitalicia en el plazo de seis meses desde la venta (con un límite de 240.000 euros por titular).

No está mal ¿eh?

Principales inconvenientes

Los principales inconvenientes de este producto son principalmente tres:

(i) Para que nos salga una renta aceptable, necesitamos realizar una aportación inicial significativa.

(ii) Si por algún motivo necesitamos el dinero y rescatamos el importe antes del fallecimiento, perderíamos todas las ventajas fiscales de las que nos hubiésemos beneficiados.

(iii) No existe una garantía de lo aportado como existe con los depósitos bancarios. Si quiebra la aseguradora, lo pierdes todo.

Conclusión

Las rentas vitalicias pueden ser una buena opción para personas de más de 60 años que deseen convertir sus activos en rentas o que, a su muerte, deseen transmitir una buena parte de esos activos a sus herederos como dinero líquido y de una forma eficiente.

Para saber más, os recomiendo este vídeo del blog de Juan Díaz.

¨Soy una mujer con problemas. He tenido problemas desde que nací. Pero he aprendido a convertir esos problemas en activos¨. Suzanne Sommers, actriz y empresaria norteamericana.

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