¿Qué son los warrants?

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En este post vamos a ver en qué consisten los warrants, explicándolo de la forma más sencilla posible.

Concepto y tipos de warrants

Ya vimos en un post anterior los distintos tipos de activos financieros que existen, siendo uno de ellos las opciones.

Pues bien, los warrants son una modalidad de opción que otorgan a su titular el derecho (pero no la obligación) de comprar (call) o vender (put) un activo subyacente a un precio (precio de ejercicio o precio strike). La persona que compre esta opción tendrá que  pagar un precio no reembolsable (prima).

Ejercitar un warrant es ejercer el derecho a comprar o vender el activo subyacente. Cuando se ejercita un warrant, hay dos opciones:

(i) que se entregue el activo subyacente contra el pago del precio (como si fuese una compraventa noramal de toda la vida), o

(ii) por entrega financiera, esto es, liquidar por diferencias entre el precio de mercado del activo subyacente el día que se ejercita y el precio de ejercicio.

Por ejemplo, imagínate que tienes un warrant sobre una acción de Telefónica para comprarla por 6 euros y que está cotizando en bolsa a 7,5 euros. Pues podrías ejercitar el warrant: (i) por entrega, pagando 6 euros y recibiendo una acción o (ii) por diferencias recibiendo los 7,5 euros a los que cotiza menos 6 euros (osea 1,5 euros).

Dependiendo de cuándo se pueda ejercitar el warrant, los mismos se clasifican en americanos (que se pueden ejercitar durante un período de tiempo) o europeos (que solo se pueden ejercitar en una fecha concreta).

¿Qué son los warrants?

Diferencias entre invertir en warrants o en el activo subyacente

La diferencia más importante entre invertir directamente en el activo subyacente e invertir en warrants es que comprar un warrant es mucho más barato que comprar el activo subyacente, pero se obtienen las mismas pérdidas o ganancias que si tuvieses el activo subyacente.

Siguiendo con el ejemplo anterior, imagina que quisieras ganar 1,5 euros con acciones de Telefónica. Podrías haber comprado la acción de Telefónica a 6 euros y venderla luego a 7,5 euros. Para ello necesitas invertir 6 euros.

Comprando un warrant, no tendrías que invertir 6 euros, sino lo que cueste la prima (cuyo precio depende de varios factores como el precio de ejercicio, el precio del activo subyacente, la volatilidad, el plazo de vencimiento…) y ganar luego 1,5 euros.

Esto implica que si utilizas bien los warrants, puedes ganar mucho dinero, y si los utilizas mal, perderás mucho dinero.

Otra diferencia importante es que los warrants ofrecen la posibilidad de invertir en mercados alcistas o bajistas, de forma que la toma de posiciones pueda producir beneficios tanto si el mercado sube como si baja.

Bueno, pues ya sabéis ahora una forma para ganar dinero cuando la bolsa baje. Por si os interesa, aquí os dejo un pequeño manual preparado por CaixaBank.

¨Te diré cómo hacerte rico. Cierra las puertas. Se temeroso cuando otros sean avariciosos. Sé avaricioso cuando otros estén asustados.¨ Warren Buffet.

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