¿En qué consiste una DAO?

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En este post vamos a explicar de la forma más sencilla posible en qué consiste una DAO (acrónimo del inglés Decentralized Autonomous Organization), comparándola con el funcionamiento de una sociedad anónima tradicional para facilitar la comprensión.

Concepto de DAO

¿Qué es una DAO?

Básicamente, una DAO es un Smart Contract que pretende replicar el funcionamiento de una sociedad pero descentralizándola.

Así, en vez de tener una estructura jerárquica en la que determinadas personas ocupan los principales puestos de gestión (presidente, consejero delegado, director financiero…) en una DAO son los propios participantes los que toman las decisiones.

La DAO es una entidad que no existe físicamente y que funciona de forma autónoma en muchos aspectos. Pero algunas de sus funciones no se pueden automatizar.

¿Cómo funciona una DAO?

Lo primero que hay que hacer antes de que funcione la DAO es fijar las reglas del juego. Esto sería el equivalente a constituir una sociedad y pactar los estatutos y el acuerdo entre socios. En la DAO esto se hace mediante código a través del código de los Smart Contracts.

En la constitución de una sociedad anónima, la sociedad emitiría acciones que serían entregadas a los accionistas a cambio de dinero y que podrán venderse posteriormente. En una DAO el papel de las acciones lo  juegan los ¨tokens¨. Así, los participantes recibirán tokens (a cambio de criptomonedas), pudiendo ejercer determinados derechos como participar en las votaciones o recibir una parte de los beneficios. El token también podrá venderse.

Una peculiariedad de la DAO es que, una vez constituida, funciona conforme a lo previsto en los Smart Contracts (de ahí que se diga que es autónoma), quedando registradas todas sus operaciones en la blockchain, lo que genera un nivel de transparencia muy alto.

A la hora de determinar qué hacer con el dinero, los titulares de los tokens de la DAO podrán realizar propuestas (cumpliendo las condiciones que se hayan establecido en el código). Una vez presentada una propuesta, se realiza una votación que será aprobada o rechazada conforme a la mayoría que se haya fijado en el Smart Contract.

Si una propuesta es aprobada, se contratará a los asesores o consultores externos que sean necesarios para llevarla a cabo (pudiendo de nuevo seleccionarse a los asesores con las correspondientes votaciones).

Ventajas e inconvenientes

Las principales ventajas de una DAO son dos. Por un lado, democratiza la gestión de las sociedades. Y, por otro lado, elimina determinados problemas como la corrupción o el problema del principal-agente (básicamente, que un directivo de una empresa tome las decisiones que más le favorezcan personalmente, en vez de las que favorezcan a los accionistas o a la empresa).

Pero no todo es tan idílico y también hay inconvenientes. En primer lugar, los partícipes de una DAO tienden a participar mucho al principio y dejar de participar a medida que pasa el tiempo.

Además, si existe algún tipo de error en el código (que fue lo que pasó en la primera DAO) no se puede cambiar hasta que así se apruebe, pudiendo aprovecharse algunas personas de ese error mientras tantos.

Y, sobre todo, tenemos la alta incertidumbre jurídica. Si algo sale mal, ¿a quién reclama el partícipe de la DAO? ¿Quién firma los contratos con los consultores o asesores externos? ¿Cuál es la ley aplicable? Si como resultado de actos de la DAO se causa un daño a un tercero, ¿quién responde? ¿Los partícipes? ¿Nadie? ¿Dónde tributa (porque va a tributar seguro…)?

¨El peligro real no es que los ordenadores empiecen a pensar como hombres, sino que los hombres empiecen a pensar como ordenadores¨. Sydney J. Harris

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