¿Qué es la inflación?

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En este post vamos a explicar qué es la inflación de una forma muy sencilla. Es un concepto muy importante que, si utilizamos a nuestro favor, nos ayudará a alcanzar la libertad financiera.

Concepto

Vamos a empezar a explicarlo con un ejemplo que cuento a menudo: En 1998 yo estaba saliendo con mi primera novia (¡un beso para ella!). De vez en cuando, me gustaba invitarla al cine así que me iba a ver a mis padres y les pedía 1.000 pesetas de la época (el equivalente a 6 euros). Con esas 1.000 pesetas compraba dos entradas, unas palomitas y una bebida para compartir y me sobraban unas 50 pesetas. A fecha de este post, si me voy al cine, con 6 euros no consigo ni comprarme una entrada. Eso, queridos lectores, es inflación pura y dura.

Vamos a darle otra vuelta de tuerca a este concepto de la inflación, que es importante: con la inflación los precios suben lo cual es lo mismo que decir que el valor de tu dinero baja. Antes 1.000 pesetas daban para ir al cine con tu novia. Ahora, no. Si me hubiese guardado las 1.000 pesetas pensando que mejor los usaba para ir al cine con mi novia actual…  ¡no me llegaría!   😥 

Muy bien, pues ahora que ya tenemos una idea intuitiva sobre lo que es la inflación, seamos un poco más precisos y veamos la definición que nos da el Banco Central Europeo: la inflación consiste un aumento generalizado de los precios. Es decir suben los precios de todos o casi todos los bienes y servicios. Si solamente subiera el precio de unos pocos artículos no sería inflación sino cambios en el precio por otros motivos como escasez del producto, alta demanda, especulación… Otra forma de decir lo mismo, la inflación provoca que baje el poder adquisitivo del dinero, lo que nos podremos comprar con ese dinero.

Pero ¿por qué se produce la inflación?

Existen varias teorías sobre los motivos de la inflación y distintos factores que influyen en la misma pero no los vamos a explicar en este blog (al menos por ahora). Sí que es importante que os quedéis con dos ideas:

1.- Muchos economistas defienden que la inflación depende fundamentalmente de dos factores:

(a) la cantidad de dinero en circulación, que es la variable que controlan los Bancos Centrales, y

(b) la velocidad del dinero esto es, lo rápido que el dinero cambia de manos, lo rápido que nosotros nos lo gastamos. Este segundo factor depende fundamentalmente de la psicología de las personas: cuando hay crisis gastamos menos y hay menos inflación.

2.- En la actualidad existe la creencia generalizada de que una tasa de inflación pequeña y estable es buena para la economía. De hecho, es habitual que los Bancos Centrales establezcan objetivos de inflación. Así, por ejemplo, el Banco Central Europeo tiene un objetivo de mantener la tasa de inflación por debajo del 2%, pero próximas a este valor. Tanto el Banco de la República de Colombia como el Banco de México (entre muchos otros) tienen el objetivo del 3%, con una desviación máxima de un 1% al alza o a la baja. Entender este punto es muy importante: si el sistema funciona como está previsto, habrá inflación todos los años.

Quiero dejar claro que estamos simplificando mucho un tema muy complejo porque existen muchos otros factores que hay que considerar. No obstante, con estas dos ideas, podréis entender intuitivamente la mayor parte de los fenómenos inflacionarios. Por ejemplo, el comportamiento de los últimos años de crisis se explica en gran medida si pensamos que: (a) los Bancos Centrales querían crear inflación; (b) la velocidad del dinero ha bajado (porque el gasto y la inversión han caído en picado) y, por tanto, para poder crear inflación (c) los Bancos Centrales han tenido que ponerse a imprimir dinero como nunca antes en la historia.

Inflación

¿Y cuáles son los efectos de la inflación?

Los efectos de la inflación pueden ser positivos o negativos dependiendo de las circunstancias de la economía y de a cuánto asciende la inflación. Desde el punto de vista de las finanzas personales vamos a centrarnos en los efectos que se producen cuando el sistema funciona como está previsto, esto es, existe una inflación pequeña y estable. Vamos a ver su efecto en tres aspectos: el ahorro, las inversiones y las deudas. Por simplicidad asumiremos que tenemos una cantidad de 10.000 euros y una inflación del 2% anual.

Efectos de la inflación en el ahorro

Veamos en primer lugar su efecto en el ahorro. Vamos a decidir poner nuestros 10.000 euros de ahorro en una cuenta para usarlo cuando nos jubilemos dentro de 30 años. Asumamos por simplicidad que no nos pagan intereses (una asunción no muy lejana de la realidad en España a fecha de este post). Como la inflación anual es de un 2%, pues cada año perderemos un 2% de poder adquisitivo por lo que, dentro de 30 años, esos 10.000 euros servirán para comprar las mismas cosas que hoy podrías comprar con 5.454,82 euros. Ojo, seguirás teniendo 10.000 euros en tu cuenta pero podrás comprar menos cosas.

Efecto de la inflación en las inversiones

Ahora veamos su efecto en las inversiones. Vamos a invertir nuestros 10.000 euros en una inversión cualquiera, la que os apetezca. Asumiendo, de nuevo por simplicidad, que la inversión no nos paga nada bajo ningún concepto, es razonable pensar que, en el largo plazo, el precio de la inversión habrá subido lo mismo que la inflación (la inflación es una subida generalizada de precios de todo, ¡también de las inversiones!). Esta asunción además es bastante acertada para determinadas inversiones como los bienes inmuebles o los metales preciosos. Por lo tanto, dentro de 30 años, el valor de nuestra inversión habrá pasado de los 10.000 euros hasta 18.113,62 euros. Pero por la pérdida de poder adquisitivo debida a la inflación, esa cantidad servirá para comprar, dentro de 30 años, las mismas cosas que hoy podrías comprar con 10.000 euros.

Efecto de la inflación en la deuda

Finalmente, veamos su efecto en las deudas. Por simplicidad de nuevo, asumamos que no pagamos intereses (lo cual no es en absoluto una asunción realista pero simplifica el ejemplo) y que devolvemos todo el principal dentro de 30 años (otra asunción que no es realista, al menos en España). Pues bien, dentro de 30 años tendrás que pagar esos 10.000 euros pero, por efecto de la inflación, con esos 10.000 euros dentro de 30 años, sólo podrás comprar lo que hoy podrías comprar con 5.454,82 euros.

Salvedades

Es necesario indicar que estos ejemplos no son realistas por varios motivos, entre otros:

(a) porque los ahorros pagan intereses y las inversiones, en general, pagan intereses o dividendos. Pero tened en cuenta que los intereses y dividendos los recibirás cada mes o cada año por lo que son calculados conforme a la fórmula del interés simple y no la del interés compuesto por lo que su efecto es menor (si no entiendes a lo que me refiero es porque no has leído este post). Y, porque además, si te pagan intereses o dividendos, vas a tener que pagar impuestos, lo cual disminuye su efecto también;

(b) porque si te endeudas vas a tener que pagar intereses cada mes (de nuevo, calculados con la fórmula del interés simple, no del compuesto). No olvides sin embargo que esos intereses, en determinados casos, te permitirán reducir el pago de otros impuestos (ya lo explicaremos); y

(c) porque las deudas no se amortizan a 30 años. Correcto de nuevo pero, si pides una hipoteca, una parte se paga el año 30, otra el 29, otra el 28… y todas ellas se benefician de la inflación con su efecto de interés compuesto. 

Conclusión

No he tenido en cuenta estos tres aspectos anteriores porque complican los ejemplos y lo que quiero que quede claro es que, si el sistema funciona como está previsto que funcione:

(1) el dinero (y el ahorro) perderán poder adquisitivo cada año (mediante la inflación con su efecto de interés compuesto);

(2) las inversiones tenderán a mantener su poder adquisitivo en la medida en que sus precios evolucionen con la inflación; y

(3) la deuda perderá valor cada año por culpa de la inflación (de nuevo, mediante el efecto del interés compuesto) con lo que cada vez será más fácil pagarla.

Muy bien, pues imagínate que pudieses hacer inversiones utilizando deuda y que, encima, esa deuda no la pagases tú. ¿Suena bien? Pues exactamente de eso se trata. Seguid leyendo el blog que tengo mucho más que contaros.

Si queréis saber más sobre la inflación, os recomiendo este vídeo de Xavier Sala-i-Martin, profesor de la Universidad de Columbia, en Nueva York:

¨La inflación es un impuesto sin legislación¨. Milton Friedman