El primer Banco Central de la historia

Tiempo de lectura: 3'

En este post vamos a analizar brevemente la fundación del primer banco central de la historia… ¿Alguna idea de cuál fue? A lo mejor te inclinas por pensar que se fundó en Londres o en Amsterdam, pero no, se fundó en Estocolmo.

El contexto histórico

A mediados del siglo XVII Suecia se encontraba en su pleno apogeo. Tras la paz de Westfalia en 1648 los territorios suecos abarcaban lo que hoy constituye Suecia, Finlandia, Estonia, Letonia, gran parte de Noruega y posesiones en Alemania y Rusia.

No obstante, su sistema financiero era todavía arcaico. Desde 1642, debido a la escasez de oro y plata y las constantes guerras, la moneda sueca, el dáler, se acuñaba en grandes bloques de cobre (llegando uno de estos bloques a pesar 19,7 kilos) y algunas pocas monedas de plata, lo que provocaba muchos problemas cuando fluctuaba el precio de la plata con respecto al cobre.

La creación del Banco de Estocolmo

En este contexto, un comerciante de origen holandés llamado Johan Palmstruch convenció al rey Carlos X Gustavo de Suecia para que le autorizase a constituir el Banco de Estocolmo (compartiendo parte de los beneficios con la corona, por supuesto), lo que se llevó a cabo el 30 de noviembre de 1656.

Johan Palmstruch conocía el sistema bancario holandés así que comenzó a hacer lo mismo que hacían otros bancos: ofrecía el servicio de custodia de los pesados dálers (a cambio de una comisión) y entregaba un ¨billete¨ que daba derecho a reclamar la devolución del dáler. Este billete comenzó a ser aceptado como medio de pago y el resultado fue que los depósitos en el Banco de Estocolmo aumentaron exponencialmente. Era mucho mejor cargar con los papelitos que con los pesados bloques de cobre.

Primer Banco Central de la historia

Nace el dinero fiduciario

El holandés era un tipo listo y se dio cuenta de que las pesadas placas de cobre permanecían depositadas en el Banco sin que nadie las reclamase así que decidió prestarlas a quien necesitase fondos. Así ganaba dos veces.

Todo iba viento en popa hasta que en 1660 el Rey Carlos X Gustavo murió y el gobierno decidió acuñar nuevos lingotes de cobre de menos pureza. Los depositantes acudieron en masa a retirar sus lingotes de cobre de más pureza (lo que se denomina la ley de Gresham, cuando hay dos monedas en circulación, la gente guarda la buena y utiliza la mala), pero como Palmstruch los había prestado, no había suficientes.

Por ello, en 1661 el ingenioso Palmstruch decidió desvincular la emisión de los ¨billetes¨ con los depósitos de dálers de tal forma que único garante de los billetes era el propio banco. Estos billetes eran los Kreditivsedlar y representan el nacimiento del dinero fiduciario (que no está respaldado más que por la fe o confianza).

El fin del Banco de Estocolmo y el nacimiento del Banco Central

Parece que a Palmstruch le había salido bien la jugada pero no contó con que este dinero generó un fenómeno nuevo en Suecia: la inflación. Tras un periodo turbulento de crisis económica, llegó un momento en 1667 en el que el banco, no pudiendo honrar los compromisos derivados de los Kreditivsedlar, quebró. Palmstruch fue inicialmente condenado a muerte  aunque luego fue perdonado y acabó en prisión.

Pero el Parlamento de Suecia había percibido el poder del banco y decidió fundar el primer banco central de la historia: el Banco de los Estados de Suecia en 1668, con exclusividad de la emisión de billetes. Esta institución cambiaría su denominación años más tarde para pasar a llamarse Banco Central de Suecia, que en 2018 ha celebrado sus 350 años de historia siendo el más antiguo del mundo.

No fue hasta 26 años más tarde, en 1694, que se crearía el Banco de Inglaterra, el banco central que ha servido de modelo para la mayor parte de bancos centrales del mundo.

¨Cuando usted o yo emitimos un cheque, debemos tener fondos en nuestra cuenta para cubrir el cheque. Pero cuando la Reserva Federal emite un cheque, no hay dinero alguno que lo respalde sino que está creando dinero¨. Reserva Federal de Boston en su libro ¨Putting it simply¨.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.