¿Por qué no compro una casa para toda la vida?

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En este post me gustaría explicaros porqué yo no compro una casa para toda la vida.

Ahorros y gastos durante la vida

Harry Dent (un autor norteamericano) explica que lo que gastamos y lo que ahorramos cambia a lo largo de nuestra vida:

1.-Durante la infancia y adolescencia, mientras estudiamos y hasta que encontramos trabajo, necesitamos que nos paguen el alojamiento, la sanidad, los estudios… ¡todo!

Por tanto, los niños y los adolescentes fomentan el gasto, el consumo y el endeudamiento (por parte de sus padres o el suyo propio con préstamos a estudiantes).

2.- En segundo lugar, cuando conseguimos un trabajo, comenzamos a ganar algo de dinero y nos independizamos. Empezamos a gastar en las cosas que nos gustan: una moto o un coche (o ambos), vacaciones a sitios exóticos… y también ahorramos un poco.

Este grupo de trabajadores jóvenes ya consume y ahorra, pero ni consume ni ahorra demasiado (no gana tanto dinero).

3.- Posteriormente, se encuentra el grupo de trabajadores más maduros, con ingresos mayores a medida que avanza su carrera. Pero este grupo dispara sus gastos ya que compran una casa, un coche más grande y tienen hijos.

Este grupo, aunque gana mucho dinero, ahorra muy poco porque sus gastos son muy altos.

4.- Finalmente tenemos el grupo de las personas próximas a la jubilación y a los jubilados.  Los ingresos de este grupo comienzan a disminuir y cada vez gastan menos y ahorran mucho (por lo que pueda pasar).

Este grupo, por tanto, fomenta el ahorro.

Harry Dent defiende que, analizando la evolución demográfica de la población de un país (muy fácil de predecir, cada año se envejece un año) se puede prever el crecimiento económico de dicho país.

Si la mayor parte de la población son niños, adolescentes y trabajadores maduros, habrá mucho gasto y se favorecerá el crecimiento y la inflación. Los trabajadores jóvenes más o menos mantienen la tendencia que exista y los jubilados favorecerán el ahorro y la deflación (ya que no gastan).

Por curiosidad, aquí podéis ver la pirámide de población de España en 2017.

Vida fácil

Un ejemplo concreto

Apliquemos ahora esta clasificación al ejemplo más común: una pareja que se compra una casa para toda la vida (con una hipoteca a 30 años) cuando son trabajadores jóvenes o empiezan a ser trabajadores más maduros. Como estarán pensando en tener hijos, comprarán una casa relativamente grande.

Como resultado:

(i) durante los primeros años, el importe de la hipoteca será muy significativo en relación con sus ingresos;

(ii) al principio, la casa estará sobredimensionada (hasta que lleguen los niños); y

(iii) cuando lleguen los niños entrarán en la fase de más gastos de su vida.

Pero es que además, cuando por fin hayan pagado la hipoteca, probablemente los hijos no vivirán con ellos, con lo que la casa estará vacía la mayor parte del tiempo. Probablemente conoces a parejas mayores que viven en una casa con habitaciones que no utilizan.

Resumiendo, si te compras una casa para toda la vida, digamos a los 30 años, con tres dormitorios y tienes dos o tres hijos, la casa va a cubrir tus necesidades durante unos 20 años (el período en que coincida que tus hijos están a la vez en casa, ¡al principio no han nacido todos!). El resto del tiempo te va a sobrar espacio por el que vas a haber pagado hipoteca.

Y no entro a considerar otros factores como que no vas a saber si tendrás hijos o no, cuántos tendrás ni cuándo, si te vas a separar o divorciar, o si te van a cambiar de trabajo para irte a vivir a otro país…  😳

Qué hago yo

Para mí, desde un punto de vista financiero, tiene más sentido empezar a invertir un poquito antes, comprando algo pequeñito mientras se es soltero. Luego alquilar ese primer piso pequeñito y comprar (o si no se puede comprar, alquilar) algo un poquito más grande cuando tienes pareja.  Posteriormente, de nuevo, comprar o alquilar una buena casa donde vivir con los hijos.

Y cuando los hijos se marchen, pues mudarme a un sitio algo más pequeño con un buen cuarto de invitados para que puedan venir a verme. Y, finalmente, cuando me jubile, mudarme a un pequeño apartamento al lado del mar donde pasar unos últimos años maravillosos y no tener que estar limpiando el polvo de habitaciones vacías.

De ese modo, durante mi vida, habría hecho dos o tres inversiones pequeñas (en vez de una única inversión grande) y habría usado mis recursos financieros de una forma más acorde con mis distintas necesidades, disfrutando de una mejor calidad de vida.

Vida dura

PS: Si queréis seguir a Harry Dent os podéis suscribir gratis a su newsletter. Yo no estoy de acuerdo con muchas de las afirmaciones que realiza Harry Dent (¡o Robert Kiyosaki!).  Pero puedes aprender de muchos profesores y quedarte sólo con lo que tenga sentido.  ¡Lo mismo con cualquier cosa que os cuente yo!

«Dos caminos se bifurcaban en un bosque. Yo tomé el menos transitado, y eso ha hecho toda la diferencia.» Robert Frost

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