Las monedas fallidas de los Estados Unidos

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Este post sobre las monedas fallidas fue publicado originalmente en Rankia el 18 de octubre de 2017. A continuación sigue un resumen más cortito.  😉

En la historia de los Estados Unidos de América han existido tres monedas fallidas. Veamos cuáles son:

El dólar continental

En mayo de 1775, el Congreso Continental, en preparación de la guerra que se avecinaba con Gran Bretaña, decidió emitir dólares continentales que utilizaría para pagar los gastos de guerra y que, posteriormente, podrían ser utilizados por los colonos para pagar impuestos.

Pero el Congreso Continental y las colonias no se coordinaron de tal modo que las colonias, no solamente no aceptaban el pago de impuestos con los continentales, sino que incluso emitieron su propio dinero. Encima, los británicos comenzaron a falsificar moneda desde 1776 creando todavía más dinero…

El resultado fue que, al final de la Guerra de Independencia el dólar continental llego a valer una centésima parte de su valor nominal. Y de ahí surgió una expresión utilizada por los norteamericanos para decir que algo no tiene valor: ¨not worth a continental¨.

El dólar confederado

Cuando en 1860 Abraham Lincoln ganó las elecciones presidenciales, incluyendo la prohibición de la esclavitud como parte de su programa, siete estados sureños (a los que posteriormente se unieron otros cuatro), formaron los Estados Confederados de América.

Inmediatamente, los Estados Confederados se vieron en la necesidad de obtener dinero para el esfuerzo bélico para lo que recurrieron a la creación de dinero.

Comenzaron emitiendo 20 millones de dólares en mayo de 1861. Y siguieron emitiendo y emitiendo de tal modo que, para finales de la guerra, habían emitido unos mil quinientos millones de dólares.

Como resultado de ello, y a pesar de los esfuerzos para contener la inflación mediante una reforma monetaria en 1864, se estima que la inflación entre enero de 1861 y abril de 1865 fue de un 9.000 por ciento.

El dólar de Bretton Woods

En julio de 1944, en Bretton Woods, se acordó que el dólar norteamericano sería la única moneda respaldada por oro, a un tipo de cambio de 35 dólares por onza, mientras que los demás países debían fijar el precio de sus divisas por referencia al dólar y mantener unos tipos de cambio que no oscilasen más allá de unos determinados márgenes.

Durante la década de los 60, distintos factores como la carrera espacial o la guerra de Vietnam, entre otros, incentivaron el gasto deficitario (aumentando la cantidad de dólares en circulación).

Al mismo tiempo, las economías europeas y japonesa se recuperaban y aumentaban sus exportaciones (reduciendo la proporción relativa de la economía de Estados Unidos sobre el total mundial y, por tanto, la demanda de dólares), de tal forma que llegó a haber más dólares en manos extranjeras que reservas de oro para respaldar dichos dólares.

El sistema colapsó en 1971, cuando Reino Unido y Francia comenzaron a solicitar a Estados Unidos la conversión en oro de sus reservas en dólares. La respuesta del Presidente Nixon, fue la de cancelar ¨temporalmente¨ la convertibilidad del dólar en oro. Y desde entonces sigue cancelada.  🙄

Monedas fallidas: El dólar de Bretton Woods

Conclusión: Monedas fallidas

En los 250 años de historia de los Estados Unidos, han existido tres monedas que han fracasado como resultado, principalmente, del aumento de la base monetaria (ya sea mediante la emisión de moneda o la existencia de balanza de pagos deficitarias).

¿Os suena?  😳

¨El dinero de papel ha tenido en vuestro Estado el efecto que siempre tendrá: arruinar el comercio, oprimir a los honestos y abrir la puerta a todo tipo de fraudes e injusticias¨. George Washington