Formas de luchar contra la deflación

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El objetivo de inflación en los países desarrollados suele estar en torno al 2-3% anual para mantener la estabilidad económica y el crecimiento.

Si los precios suben demasiado rápido y la inflación es alta, se recurre a herramientas de política monetaria y fiscal restrictivas para controlar la inflación.

Por el contrario, si los precios caen, esto es, se produce deflación (por ejemplo, por una crisis), se recurre a herramientas de política monetaria y fiscal expansivas.

Podría pensarse que la deflación es buena pero lo cierto es que, cuando los precios bajan y se espera que continúen bajando, tanto las empresas como las personas retrasan su decisión de gastar o invertir (me espero que ya será más barato más adelante).

Esto conduce a una caída en la demanda, lo que a su vez obliga a las empresas a reducir la producción y vender a precios más bajos. Se producen despidos y aumenta el paro, los parados consumen cada vez menos, se empiezan a producir impagos de deuda, quiebras y escasez de crédito.

Esto es lo que se conoce como una espiral deflaccionaria y es lo que pasó tras la crisis de 1929. Es un escenario aterrador y los políticos harán lo que sea necesario para evitarlo.

Veamos las principales herramientas para luchar contra la deflación, que se dividen en dos categorías:

Herramientas de política fiscal contra la deflación

Por política fiscal nos referimos a medidas que puede adoptar el gobierno, ya sea subiendo o bajando impuestos o gastando más o menos dinero. En una situación de deflación, las medidas de política fiscal expansionarias que un gobierno podría adoptar serían fundamentalmente dos:

Aumentar el gasto del gobierno

Los economistas keynesianos defienden que, si las personas y las empresas dejan de gastar, el gobierno puede incrementar su gasto con la esperanza de mantener los niveles de consumo, producción y empleo.

Para ello, el gobierno incluso puede pedir prestado dinero. Obviamente, al pedir dinero prestado, aumentará el endeudamiento del gobierno.

Bajar impuestos

Si los gobiernos bajan los impuestos, las empresas y los ciudadanos tienen más dinero disponible por lo que podrán gastar en otra cosa ese dinero que anteriormente destinaban a pagar impuestos.

El problema de bajar impuestos es que se reducen los ingresos del gobierno, que puede incurrir en déficit y que, entonces, tiene que optar por recurrir al endeudamiento o reducir gastos (en educación, sanidad…).

Una alternativa a bajar los impuestos es, directamente, darle dinero a los ciudadanos como ha hecho Hong Kong recientemente. Al final, el resultado es el mismo. Déficit.

Deflación

Herramientas de política monetaria

El objetivo de estas políticas es que cada vez haya más dinero en circulación. La teoría cuantitativa del dinero establece que el precio del dinero está determinado por su oferta y demanda. Si cada vez hay más dinero en circulación, debería ser cada vez más barato (osea, cada vez servirá para comprar menos cosas) y, por lo tanto, los precios subirían en lugar de bajar.

Bajar los límites de la reserva bancaria

En un sistema bancario de reserva fraccional, como el actual, los bancos usan el dinero de los depósitos para dar préstamos, teniendo que mantener una pequeña cantidad en reserva por si los depositantes desean retirar su dinero.

En EE.UU. este coeficiente está fijado legalmente en el 10% lo que significa que por cada 100 dólares depositados en un banco, ese banco puede prestar 90 y debe guardar otros 10 como reservas.

Es previsible que la persona que pide prestado esos 90 dólares se los gaste y que el que los cobra los deposite en otro banco. Ese banco cogerá 81 de esos 90 dólares y también lo prestará (hay que ganar dinero), dejando los otros 9 en reserva.

Y así sucesivamente hasta que el depósito original de 100 dólares crea unos 1000 dólares en préstamos.

Si se reduce el límite de reserva, por ejemplo, al 5%, se generaría el doble de crédito, incentivando nuevos préstamos para inversión y consumo.

Nota: En la UE el coeficiente de reserva es tan solo el 1%. Ya no se puede bajar mucho más.

Operaciones de mercado abierto

Los bancos centrales compran deuda pública y, a cambio, pagan con dinero recién creado por el banco central al vendedor. Esto aumenta el dinero en circulación y otorga liquidez a los bancos, que la pueden usar bien para comprar más deuda pública o bien para dar más préstamos.

Bajar el tipo de interés

Los bancos centrales pueden reducir el tipo de interés de los fondos a corto plazo que prestan a los bancos (y que los bancos se prestan entre ellos).

El tipo de interés a corto plazo también influyen en el tipo a largo plazo, por lo que al bajar el tipo de interés, hace que sea más barato pedir dinero prestado. Y esto, en teoría, incentiva que las empresas realicen nuevas inversiones con dinero prestado y que las personas consuman más y compren más fácilmente una casa.

Flexibilización cuantitativa o Quantitative Easing

En esta última crisis los bancos centrales deben recurrir a herramientas monetarias no convencionales. Una de ellas ha sido la flexibilización cuantitativa o quantittaive easing que básicamente consiste en que se hacen operaciones de mercado abierto no sólo con deuda pública, sinto también con deuda emitida por empresas.

Así no solamente se aporta más dinero al sistema financiero (los bancos que tienen deuda privada se la venden al banco central, limpiando sus balances y recibiendo dinero a cambio), sino que también se aumenta el precio de los activos financieros, al generar demanda adicional de los mismos.

Tipos de interés negativos

Otra herramienta poco convencional que se ha utilizado recientemente consiste en fijar tipos de interés negativos. Ya dijimos que el banco central fija el tipo de interés a corto plazo al que presta dinero a los bancos. Pues también fija el tipo de interés al que remunera los depósitos a corto plazo que los bancos realizan en el banco central.

Al establecer este tipo en negativo, los bancos tienen que pagar intereses por hacer depósitos por lo que, en teoría, preferirán prestarlo a alguien aunque sea muy barato, que hacer el depósito y perder dinero.

Si a su vez los bancos traslanda este tipo de interés a las empresas e individuos, la teoría dice que las empresas y las familias deberían gastarse ese dinero en consumir o en invertir.

Conclusión

Hemos visto durante la última crisis que los gobiernos y los bancos centrales están dispuestos a hacer casi cualquier cosa con tal de combatir la deflación.

El problema es que las políticas fiscales expansivas tienden a que los gobiernos se endeuden cada vez más y aumenten sus déficits (lo que los hace más vulnerables a crisis financieras en el futuro) o reduzcan el estado del bienestar.

Y las políticas monetarias expansivas tienden a que el dinero pierda poder adquisitivo (es decir, que el dinero por el que trabajas y que ahorras cada vez sirva para comprar menos cosas) y, además, es proclive a crear burbujas en los activos en los que se invierte el nuevo dinero que se crea (que no se reparte igual entre toda la economía).

Es imposible predecir lo que ocurrirá en la próxima crisis, pero es razonable pensar que se volverán a adoptar medidas expansivas. Así que asegúrate de que tu opción no es mantener tu dinero ahorrado, porque perderá valor.

¨Cuando la política monetaria destruye una divisa, siempre destruye a la clase media¨. Ron Paul

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