La tolerancia al riesgo

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En este post veremos qué es la tolerancia al riesgo y una serie de criterios que te pueden servir para medirla. ¿Comenzamos?

¿Qué es la tolerancia al riesgo?

Invertir implica asumir una serie de riesgos: de impago, de liquidez, de mercado, político, de tipo de interés, de tipo de cambio… y un largo etcétera.

La tolerancia al riesgo es la capacidad de invertir asumiendo una serie de riesgos y ¨sentirse cómodo¨ al hacer esa inversión.

Pero claro, ¨sentirse cómodo¨ es algo muy personal y depende de una serie de factores tales como tu formación financiera, tu situación de partida, tus objetivos financieros, tu horizonte temporal, tu actitud y tu capacidad de asumir pérdidas.

Así, a priori, tendrá una tolerancia al riesgo mayor una persona con una alta formación financiera, que tiene ahorrado un millón de euros, con un trabajo bien remunerado, sin hijos ni hipoteca y que desea ¨pegar un pelotazo¨ en cinco años que una persona sin educación financiera, con muy pocos ahorros, a la que le cuesta llegar a fin de mes, con hijos e hipoteca y que quiere sacar algo de rentabilidad a sus ahorros pero no puede perder dinero.

Es por ello que nuestra tolerancia al riesgo cambia a lo largo de nuestra vida, siendo más habitual que las personas jóvenes estén más dispuestos a asumir riesgos que las personas mayores. Y también cambia según el género pues la tolerancia al riesgo suele ser mayor entre los hombres que entre las mujeres.

Clasificación de inversores según la tolerancia al riesgo

Un método muy habitual es clasificar a los inversores en tres grupos y clasificarlos en función de un cuestionario. Los tres grupos de inversores son:

Inversor conservador: Lo más importante es no perder dinero por lo que quiere una exposición muy baja al riesgo. Los rendimientos que podrá obtener tenderán a ser muy bajos o incluso nulos.

Inversor moderado: Quiere ganar algo de dinero pero tampoco quiere hacer locuras. Tiene mayor tolerancia al riesgo y busca un equilibrio riesgo y rendimiento.

Inversor arriesgado: Su objetivo es maximizar la rentabilidad de su inversión, por lo que admite una decidida exposición al riesgo.

Esta clasificación es muy útil ya que, intuitivamente, todos sabemos en que categoría encajamos. Pero también es muy genérica y, en muchos casos no funciona.

Por ejemplo, mis inversiones apalancadas en bienes inmuebles suelen ser consideradas arriesgadas pero lo cierto es que, debido a mi formación y mi experiencia, en mi opinión, es menos arriesgado que yo haga esa inversión y gestione los riesgos a invertir en bonos del estado español cuando hace unos años estábamos preocupados de que tuviese que salirse del euro…

Tolerancia al riesgo

¿Cómo mido mi tolerancia al riesgo?

Pues no es un ejercicio sencillo porque algunos de los factores (fundalmente, nuestra actitud ante el riesgo y nuestros objetivos) pueden cambiar dependiendo del momento vital o de nuestras circunstancias personales

En cualquier caso, para medir tu tolerancia al riesgo, deberías analizar los siguientes factores:

1.- Cuánto dinero puedo perder

Plantéate qué ocurriría si pierdes todo el dinero que inviertes. La respuesta a esta pregunta dependerá en gran medida de tus circunstancias personales: nivel de ingresos, personas que dependan de ti, ahorros…

Si puedes perder lo que inviertes y no afectaría a tu nivel de vida, entonces tienes alta tolerancia al riesgo. Si al perderlo tu vida empeorará drásticamente, entonces tienes muy baja tolerancia al riesgo.

2.- Cuáles son tus objetivos

Cuanto mayor sea el objetivo con respecto a lo que inviertes, mayor es tu tolerancia al riesgo.

Así, si inviertes un millón de euros y te conformarías con ganar diez mil euros, tu tolerancia al riesgo es baja. Si, por el contrario, quieres ganar cien mil euros, tu tolerancia al riesgo es mayor.

3.- Cuál es el plazo temporal para cumplir tus objetivos

Tu tolerancia al riesgo es menor cuanto menor es el plazo de inversión (lo que se conoce como horizonte temporal).

Ten en cuenta que cuanto mayor sea el periodo durante que tengas el dinero invertido, mayor será el riesgo de que lo necesites para otra cosa. Por eso, si tienes un perfil de riesgo conservador, preferirás invertirlo en activos muy líquidos (que puedas convertir en dinero rápidamente), mientras que si tienes un perfil de riesgo mayor no te importará dejar el dinero invertido durante plazos de 5 o 7 años.

4.- Tu actitud ante el riesgo

Este factor es el más subjetivo y el que más se ve influenciado por tus experiencias personales (sobre todo las recientes).

Por ejemplo, si la bolsa lleva años subiendo, lo normal es que las personas se relajen y tengan una mayor capacidad de asumir un cierto riesgo. Mientras que si la bolsa se la acaba de pegar, las personas se muestran más cautas.

También influyen otros aspectos más personales como, por ejemplo, la actitud ante los errores y la formación que tengas al respecto.

¿Y si quiero aumentar mi tolerancia al riesgo?

Algunas personas saben que tienen que invertir su dinero pero no son capaces porque el miedo a perder el dinero les paraliza. Si eres una de esas personas, hay una serie de cosas que puedes hacer para aumentar tu tolerancia al riesgo:

1.- Intenta mejorar tu situación financiera. Cuanto mayores sean tus ingresos y tus ahorros más sencillo te resultará perder cantidades pequeñas de dinero.

2.- Antes de invertir, fórmate todo lo que puedas. Por ejemplo, si quieres invertir en acciones deberías aprender a leer balances y a interpretar ratios financieros. Especialízate en el tipo de inversión y el tipo de activo que más encajen con tu personalidad.

3.- Comienza realizando inversiones pequeñas, de tal forma que si te equivocas y pierdes el dinero no sea una lección muy dolora.

4.- Que el objetivo de tus primeras inversiones no sea tanto ganar dinero como aprender y pasártelo bien. Así, aunque pierdas dinero, si aprendes, habrás conseguido tu objetivo.

5.- No te castigues si cometes errores. Equivocándote aprendiste a caminar, montar en bici o conducir. Lo mismo ocurre con invertir.

6.- Evita el endeudamiento y los derivados hasta que seas un experto. Son herramientas muy poderosas pero que, mal utilizadas, multiplican tus pérdidas.

7.- Empieza a invertir cuanto antes. La experiencia solo se adquiere con el paso del tiempo.

¿Y si mi tolerancia al riesgo es muy baja y no quiero dedicarle tiempo a aprender de inversiones?

Entonces este blog no va dirigido a personas como tú. Pero lo que te sugeriría es que intentes mejorar todo lo posible tu situación financiera y que inviertas tus ahorros en fondos indexados de gestión pasiva con comisiones muy bajas. No aprenderás ni te harás millonario gracias a tus inversiones, pero en el largo plazo es probable que ganes dinero.

¨El mayor riesgo que existe es no asumir ningún riesgo. Es un mundo que está cambiando a una velocidad de vértigo, no hacer nada es la única estrategia que garantiza el fracaso¨. Mark Zuckerberg

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