La primera quiebra de un Estado: España

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En este post vamos a explicar la primera vez que un Estado “quiebra” en la historia: España en 1557. Y digo quiebra refiriéndome a un impago generalizado de sus obligaciones porque, antes que España, ya hubo otros países que se enfrentaron a situaciones similares y que prefirieron recurrir a soluciones alternativas como, por ejemplo, el Imperio Romano, que recurrió a la inflación, acuñando cada vez más y más denarios con un contenido cada vez menor de plata.

Pero vayamos a ver la que se montó en España.

Antecedentes: Carlos I de España y V de Alemania

Corre el año 1516 cuando Don Carlos, tras la muerte de su abuelo, Fernando el Católico, se convierte en Carlos I de España (en puridad Don Carlos reinó como regente hasta 1555, año en que murió su madre, Juana la Loca. Pero eso es otra historia).

En 1519 se muere su otro abuelo, Maximiliano I, Emperador del Sacro Imperio Germánico. Pero el cargo de Emperador no era hereditario, sino que lo elegían siete estados electores, siendo los principales candidatos Carlos I y el rey Francisco I de Francia.

Para asegurarse la elección, Carlos I pide dinero prestado emitiendo a cambio unos títulos denominados Asientos. Ese dinero lo va a usar para “sufragar” su elección como Emperador. De entre los banqueros que le prestaron el más conocido fue Jakob Fugger (Jacobo Fúcar en España). Con semejantes recursos, Don Carlos gana la elección por unanimidad y es reconocido Emperador en 1520. A partir de ese momento ya le podemos llamar Carlos V que es como es más conocido.  😉 

Posteriormente, durante su reinado, Carlos V necesitó pedir dinero prestado a menudo porque andaba metido en muchos líos: que si guerras internas, guerras con los turcos, guerras con los gabachos, guerra con los protestantes, expediciones para explorar y conquistar América y un largo etcétera.

Total que cada vez que Carlos V necesitaba dinero, pues lo pedía prestado (y no sólo a los Fuggers sino a otros banqueros alemanes, flamencos, florentinos, genoveses o incluso castellanos) y emitía nuevos Asientos cada uno con sus propios plazos e intereses. Para devolver el dinero obtenido, el monarca español cedía algunas de las rentas (ingresos) que recibía la Corona y que, a partir de entonces, quedaban “asentadas”. Algunos ejemplos fueron las rentas derivadas de la explotación de minas, las rentas de los maestrazgos de las Órdenes Militares o las derivadas de los derechos de la acuñación de moneda.

Quiebra de España

La primera quiebra: Felipe II

En 1556, Carlos V se retira y abdica en su hijo, Felipe II, que se encuentra con una deuda colosal. A pesar de que intenta implementar ciertas medidas para mejorar la situación financiera, en 1557 se ve obligado a declarar la quiebra y reestructurar la deuda, consolidando toda la deuda de los distintos Asientos mediante la emisión de Juros y poniendo un poco de orden.

Si bien no hay demasiados datos al respecto, parece que algunos prestamistas perdieron todo el principal y sólo cobraron intereses mientras que otros prestamistas simplemente tuvieron que aceptar que se alargasen los plazos de devolución. Me imagino que dependió un poco de la capacidad de negociación de cada uno y de qué tan necesario fuese ese prestamista para el futuro de la Corona (que iba a tener que seguir pidiendo mucho dinero prestado).

Bueno, pues parece que Felipe II le cogió el gusto al tema de la quiebra porque declaró otras dos durante su reinado en 1576 y en 1596 (más o menos, una cada 20 años).

Y ¿desde entonces?

Pues en total España ha declarado 13 quiebras durante la historia (aquí os dejo un artículo de la revista Quo), siendo la última vez en 1936 cuando Francisco Franco se negó a pagar las deudas de la República. Por lo visto, ¡tenemos el récord mundial de quiebras

Un juez mercantil puede arreglar tu balance, pero no puede arreglar tu empresa”. Gordon Bethune

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