La japonización de la economía

Tiempo de lectura: 7'

Vamos a ver en qué consiste la japonización de la economía y en qué tipos de activos podemos invertir para obtener rentabilidades durante una japonización.

Concepto: la japonización

Aunque, salvo error por mi parte, no existe una definición clara del concepto japonización, se puede decir que se utiliza para hacer referencia a una economía en la que se dan dos fenómenos fundamentales: (i) crecimiento muy bajo, o ausencia de crecimiento, durante un largo plazo; y (ii) deflación.

Síntomas característicos de una ¨japonización¨ incluyen una alta tasa de paro, envejecimiento de la población, actividad económica débil, tipos de interés cercanos a cero y políticas monetarias expansivas (quantitative easing).

¿Por qué ocurrió la japonización?

Sin entrar en demasiados detalles, digamos que en Japón, como resultado del prolongado crecimiento económico y ciertas políticas impulsadas por el Banco de Japón, se produjo una burbuja inmobiliaria de proporciones épicas.

Para que te hagas una idea del tamaño de la burbuja, en 1989, la parcela que ocupa el palacio imperial en Tokio era más cara… ¡que todo el estado de California! Y la capitalización de la bolsa de Tokio representaba el 44% del total mundial, con acciones cuyo PER era de más de 1000.

En un ejercicio de prudencia económica, el Banco de Japón subió los intereses y a partir de 1992 pincharon las burbujas inmobiliarias y bursátil. Muchas grandes empresas estuvieron a punto de quebrar, ante lo que los bancos decidieron extender los plazos que tenían para repagar y darle más deuda si hacía falta. Las empresas se convirtieron en empresas zombie (que deberían haber quebrado pero se las mantenía viva con crédit). La combinación del pinchazo de las burbujas y los rescates a empresas afectaron a los bancos, que se convirtieron a su vez en bancos zombie y a los que el gobierno tuvo que rescatar a partir de 1998.

A pesar de la reacción del Banco de Japón en corregir su error (bajando intereses) se produjo una trampa de liquidez. De hecho, al período que va desde 1992 a 2012 se le conoce como los 20 años perdidos.

Y a pesar del Abenomics (todo tipo de políticas destinadas a salir de la deflación) y de que Japón es el país más endeudado del mundo (en torno a un 240% del PIB, mucho más que Grecia), la economía japonesa no ha conseguido volver a crecer como antes de la crisis.

Para saber más sobre la crisis japonesa, este estudio de Takatoshi Ito, profesor en la Universidad de Columbia, proporciona información detallada.

La japonización de otras economías

Durante mucho tiempo se pensó que la japonización de la economía era un fenómeno peculiar de Japón. Pero, tras la crisis de 2008, economías como Estados Unidos, Grecia, Irlanda, Portugal, España o Italia comenzaron a mostrar signos de ¨japonización¨.

Hoy en día, la japonización es una de las principales preocupaciones de los economistas en todo el mundo.

Japonización

¿En qué invertir si nuestra economía entra en japonización?

He incluido esta sección a petición de un lector. Aviso que esta sección expresa opiniones personales (y es muy probable que me equivoque) y no constituye en ningún caso una recomendación de inversión.

Analicemos los distintos activos:

1.- Acciones

En un mercado que funcionase de forma eficiente, el precio de las acciones debería depender fundamentalmente del valor subyacente de las empresas.

Sin embargo, en el contexto de una japonización se producen una serie de distorsiones significativas ya que: (i) hay una gran cantidad de dinero nuevo que se inyecta en el sistema, gran parte del cual va a la bolsa; y (ii) el endeudamiento barato y la falta de proyectos atractivos (porque las expectativas de crecimiento son bajas) hace que muchas empresas se endeuden para recomprar sus propias acciones.

Es por esto (aparte de otros factores) por lo que, a fecha de este post, los índices bursátiles norteamericanos están cerca de máximos históricos.

Yo no recomiendo invertir en acciones porque creo que los precios están artificialmente inflados. Dicho lo anterior, para los expertos en trading hay multitud de opciones para ganar dinero con inversiones especulativas.

2.-Bonos corporativos

De nuevo, el valor de los bonos corporativos depende fundamentalmente de la calidad crediticia de la empresa que emite el bono. En una situación de japonización, hay muchas empresas zombie y las perspectivas futuras son malas. Así que yo me mantendría alejado de estos bonos. Basta que ocurra cualquier cosa para que empiecen a quebrar empresas.

3.- Bonos soberanos

A diferencia de los bonos corporativos, los bonos soberanos si pueden ser una inversión interesante por dos motivos fundamentales.

Primero, porque el riesgo de quiebra de los países desarrollados que emiten deuda en su propia divisa es relativamente bajo (como atestigua el endeudamiento de Japón). Estados Unidos, Japón, Reino Unido, Suiza… siempre van a poder emitir dinero nuevo e incluso monetizar la deuda para evitar un impago (cierto que entonces te pagarían con dinero devaluado, pero te pagarían).

Ojo que no ocurre lo mismo con países que no emiten deuda en divisa propia (como Argentina que emite deuda en dólares) o incluso economías de la zona euro que no ¨mandan¨ como serían España, Portugal, Irlanda, Grecia o Italia. (¡Francia y Alemania si mandan!).

Y segundo porque en caso de que haya una nueva crisis los bancos centrale van a hacer lo que haga falta para evitar una deflación (como desmuestran el Abenomics o los Quantitative Easing). Una de las claves de la política monetaria expansiva es la bajada de tipos de interés y el precio de los bonos tiene una relación inversa con los tipos de interés (suben de precio cuando bajan los tipos).

Por ello creo que los bonos soberanos de estados desarrollados que emiten deuda en su propia divisa pueden ser una opción interesante. ¡El problema es que cuesta encontrar bonos así con tipos de interés positivos!

4.- Materias primas (commodities)

En general, el precio de las materias primas tiende a subir cuando la actividad económica crece (hay más demanda y hace falta más cobre, más hierro, más petróleo…) y a bajar cuando la actividad económica se reduce.

Un ejemplo de esta tendencia son los problemas a los que se está enfrentando Australia (exportador de materias primas) como resultado de la desaceleración China.

En cualquier caso, los mercados de materias primas tienen cada uno sus peculiaridades, y puede haber excepciones (¿metales raros y litio para baterías quizás?). Pero yo me mantengo alejado.

5.- Oro y plata

Si bien el oro y la plata son también materias primas, lo cierto es que estos metales actúan como activo refugio frente a políticas monetarias laxas (y más el oro que la plata): Cuando los bancos centrales se ponen a imprimir dinero, una serie de inversores empieza a preocuparse y buscan refugios en estos metales.

Por ello yo creo que es buena idea que el oro y la plata física formen parte de nuestra cartera ya que en este tipo de situaciones es previsible que los bancos centrales adopten medidas de política monetaria expansiva.

Nota: La inversión mediante derivados sobre metales preciosos implica un riesgo de contrapartida (que otra persona te pague). En una crisis, es posible que muchas de estas empresas que han suscrito derivados no puedan hacer frente a sus olbigaciones. Por eso yo recomiendo la inversión en oro físico o, al menos, allocated storage.

6.- Criptomonedas

Bitcoin durge, en parte, como reacción a las políticas monetarias expansivas que siguieron a la crisis de 2008. En mi opinión, las criptomonedas van a actuar también como refugio en la próxima crisis (con un papel similar al oro).

Lo que ocurre es que ahora mismo hay tal cantidad de criptomonedas que es imposible que vayan a sobrevivir todas y es muy difícil saber cuál lo hará. Por ello, esta inversión sería más especulativa que la inversión en metales preciosos. Si eres experto en el tema, es posible que aciertes. Pero no es fácil y por ello yo no lo recomendaría.

7.- Bienes inmuebles

Es complicado dar una opinión con respecto a los bienes inmuebles ya que, por un lado, la demanda depende en gran parte del tipo de interés (que está en mínimos históricos), pero, por otro lado, hay señales de que se está creando una burbuja.

En mi opinión, si el tipo de inversión que se pretende realizar es productiva (comprar para alquilar), sigue siendo una buena opción ya que no parece que los intereses vayan a bajar en el corto plazo. Obviamente, una crisis hará que bajen los precios pero, si no tenemos necesidad de vender durante la crisis (por ejemplo, porque el alquiler cubre la hipoteca), en el largo plazo los precios tenderán a recuperarse.

Comprar para especular, por el contrario, es hacer una apuesta de alto riesgo.

8.- Otros activos

Finalmente, otros activos como el arte, el vino, el whisky o los coches clásicos tienden a aumentar sustancialmente su precio durante una japonización ya que los inversores adinerados desplazan parte de sus inversiones a activos alternativos en busca de mayores rentabilidades.

No obstante, son mercados complejos y comienza a haber señales de burbuja por lo que sólo recomiendo invertir si se conoce el mercado en cuestión.

Es mejor mirar hacia el futuro y prepararse que mirar hacia el pasado y lamentarse”. Jackie Joyner-Kersee, atleta norteamericana.

4 respuestas a «La japonización de la economía»

  1. 11/24/2019
    Saludos!!
    El presidente de los Estados Unidos tiene como bandera el crecimiento de la economía. La economia viene creciendo desde el 2009 en rangos más o menos iguales a las que este sr quiere vender como exclusividad de su «gestión», sin embargo,no encuentro los fundamentales que expliquen las causas del bajo desempleo.Pudieras hacer comentarios al respecto?

    1. Hola Félix.
      En mi opinión, el bajo desempleo en Estados Unidos se debe a distintos factores tales como:
      (i) la fase de crecimiento más larga de la historia, desde junio de 2009 (cierto que el crecimiento ha sido relativamente bajo);
      (ii) Estados Unidos sigue sede de algunas de las empresas con más empleados del mundo como Walmart que tiene 2,5 millones de empleados. Otras como FedEx, UPS o DHL que tienen en torno a los 400.000 empleados cada una;
      (iii) además, hay empresas más tradicionales que también emplean a muchos trabajadores Piensa en General Motors, General Electric, IBM, Hewlett Packard, Ford o AT&T (en torno a 300.000 empleados cada una);
      (iv) Estados Unidos tiene una serie de sectores propios que no existen (o no tienen el mismo peso) en otras economías. Piensa en Hollywood, Broadway, las Fuerzas Armadas, el Sector Armamentístico, las Universidades (a las que va gente de todo el mundo), Pepsi o Coca Cola. No tenemos nada remotamente comparable en España (salvo un poco quizás las universidades);
      (v) el peso del sector financiero es muy importante con empresas como Citigroup (300.000 empleados), Bank of America o JP Morgan (en torno a 200.000) o Berkshire Hathaway (otros 200.000); y
      (vi) porque en Estados Unidos han surgido una serie de industrias relativamente nuevas que dan empleo a gran cantidad de empleados (piensa en las FAANG, solo Amazon emplea a unos 400.000).
      Además, hay dos aspectos adicionales que también influyen: (i) el hecho de que el despido sea libre (permite a los empresarios contratar fácilmente, sin miedo a equivocarse) y (ii) el propio método de contabilización del paro (polémico y que recibe muchas críticas: https://www.forbes.com/sites/johntharvey/2019/05/03/if-unemployment-is-so-low-then-why-dont-i-feel-better/#49112f52684e).
      En cualquier caso, esta es mi opinión personal y, por supuesto, me puedo equivocar (y tampoco lo he estudiado en detalle).
      Saludos

  2. Articulo muy interesante. Solo añadir que en el caso de comprar para alquilar, en caso de crisis, existe el riesgo de que el inquilino termine el contrato de alquiler o que, de algun otro modo, desaparezca o disminuya el ingreso por alquiler.

    1. Gracias por tu comentario Doramas.

      Efectivamente, es posible que el inquilo tenga que marcharse (o peor aún, que deje de pagar). En estos casos, la protección fundamental viene por el hecho de que los inquilinos normalmente tienen que dar una fianza y que, además, el contrato tiene una duración mínima (no se van de un día par otro).

      Pero es que, además, en las inversiones inmobiliarias, el propietario tiene cierto control (puede hacer cosas, a diferencia de lo que ocurre por ejemplo con las acciones o los bonos). Puede decidir bajar el alquiler, buscar a otro inquilino, renegociar la hipoteca, alquilar a estudiantes, por temporadas o a empresas (hay webs especializadas) o incluso mudarse a vivir allí temporalmente.

      En cualquier caso, como con cualquier inversión, es mejor invertir en los tipos de activos que conocemos para saber gestionar los riesgos.

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