La Compañía Holandesa de las Indias Orientales: la primera empresa cotizada

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En este post os contamos brevemente la historia de la primera compañía cotizada de la historia: la Compañía Holandesa de las Indias Orientales.

Constitución

En 1602, las Provincias Unidas de los Países Bajos se encontraban inmersas en la Guerra de los Ochenta años con España (que en aquel entonces formaba una unión dinástica con Portugal).

Con el objetivo de aprovechar las oportunidades de comercio con Asia (dominado por Portugal durante el siglo XVI) y, a la vez, debilitar a la monarquía hispánica, los holandeses decidieron unificar una serie de compañías menores en una única compañía que ostentaría el monopolio del comercio con las ¨Indias Orientales¨.

Nace así la Compañía Holandesa de las Indias Orientales, que sería dirigida por una especie de consejo de administración de 17 ¨caballeros¨, y de la que cualquier habitante de las Provincias Unidas podría ser accionista, comprando y vendiendo las acciones en la bolsa de Amsterdam y estando su responsabilidad limitada a su aportación. Además, la compañía se financiaría emitiendo bonos que cotizarían igualmente en la bolsa de Amsterdam.

La primera flota partió de Amsterdam el 18 de diciembre de 1603 con órdenes no sólo de comerciar, sino también de atacar las posesiones portuguesas en África y la India.

Compañía Holandesa de las Indias Orientales

El ascenso de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales

Durante su existencia, la compañía se dedicó a crear (o arrebatar a los portugueses) distintas ¨factorías¨ desde la que la compañía extendía su dominio y ejercía facultades propias de un estado tales como firmar tratados, declarar la guerra o administrar justicia.

Entre las factorías más importantes se encontraban ciudades como Batavia en Indonesia (la actual Yakarta), Ciudad del Cabo en Sudáfrica, Galle y Colombo en Sri Lanka o Malacca en Malasia.

Entre 1621 y 1670, la compañía disfrutó de un monopolio casi exclusivo del comercio mundial de las especias que la hizo extremadamente poderosa comerciando con lugares tan remotos como Japón y China. Y, por supuesto, también se hizo extremadamente rica, repartiendo dividendos a sus accionistas de entre el 12% y el 63% entre 1602 y 1696.

Y su caída

Durante el siglo XVIII, una serie de factores como la competencia de los daneses, los franceses y, sobre todo, de la compañía Británica de las Indias Orientales (que había sido constituida en 1600), los altos dividendos que pagaba y la corrupción hicieron que la compañía entrase en declive.

La puntilla definitiva llegó con la Cuarta Guerra Anglo Holandesa que tuvo lugar entre 1780 y 1784 y en la que los británicos prácticamente imposibilitaron todo tipo de comercio. Y el golpe de gracia final fue la invasión por Napoleón de los Países Bajos y la constitución de la República de Batavia. La Compañía Holandesa de las Indias Orientales fue nacionalizada en 1796 y, finalmente, declaró la bancarrota en 1799.

Compañía Holandesa de las Indias Orientales

¨Las grandes empresas son como una banda de música. Incluso si la mitad de la banda está tocando notas erróneas, todavía suena como si fuese música¨. Douglas Coupland, escritor canadiense.

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