Invertir a largo plazo en inmuebles: Bonificación Impuesto de Sociedades

Tiempo de lectura: 2'

En este post me gustaría explicar los requisitos que es necesario cumplir para beneficiarse de una bonificación fiscal que puede ser el paso definitivo para alcanzar la libertad financiera: una bonificación del 85% del impuesto de sociedades.

Regulación de la bonificación

Esta bonificación está regulada en los artículos 48 y 49 de la Ley del Impuesto de Sociedades que establece que:

(i) cualquier sociedad que tenga como actividad económica principal el arrendamiento de viviendas situadas en territorio español (que grosso modo quiere decir que al menos el 55% de los ingresos sean rentas derivadas del arrendamiento);

(ii) que arriende, u ofrezca para arrendamiento, 8 o más viviendas (incluyendo muebles, trasteros y hasta 2 plazas de garaje por vivienda);

(iii) para su uso como vivienda habitual (no puede ser un alquiler turístico o comercial, por ejemplo); y

(iv) durante un plazo mínimo de 3 años;

podrá optar por un régimen especial en virtud del cual se beneficiará de una bonificación del 85% de la parte de cuota íntegra que corresponda al arrendamiento.

Nota: He adaptado el texto para hacerlo legible y hay algún requisito más, como llevar una contabilidad separada por inmueble. El objetivo del post es dar a conocer la existencia de la bonificación. ¡Contratad a un experto que os asesore!

Bonificación fical bienes inmuebles

¿Qué implica esto?

Imagínate que constituyes una sociedad cuyo único objetivo es comprar para alquilar. Poquito a poquito, te vas comprando estudios o pequeños apartamentos (¡en ningún sitio dice que tengan que ser apartamentos grandes!) que destinas al alquiler de vivienda habitual.

Cada año, la sociedad tendrá que pagar Impuestos de Sociedades al 25% con cargo al resultado del ejercicio. Los ingresos serán lo que la sociedad hayas cobrado de alquiler y a eso le deducirás los gastos en los que incurras: gastos de mantenimiento, gastos de comunidad, el IBI, intereses de la hipoteca y, fundamentalmente, el único gasto que me gusta: la amortización.

La amortización se calcula como un porcentaje del precio de la vivienda (excluyendo el suelo) por lo que suele ser un gasto alto. Pero es un gasto ficticio (no se lo pagas a nadie) y sirve para reducir impuestos… ¡No es un mal comienzo!

Pues bien, cuando llegues a tener 8 estudios/apartamentos, en vez de pagar el 25% sobre el resultado del ejercicio, podrás aplicar la bonificación y, a ese 25%, quitarle un 85%. Osea, que en verdad estarás pagando impuestos de sociedades al 3,75% (el 15% del 25%). ¡Es casi como estar en un paraíso fiscal!

Conclusión

Comprar 8 viviendas, aunque sean pequeñas, es complicado. Es un plan a muy largo plazo. Pero es que aunque no llegues a 8 viviendas, la inversión en bienes inmuebles merece la pena por los 5 motivos que explicábamos en este post.

Y mejor jubilarte cuando llegues a tener 8 viviendas que cuando te diga el estado español. Yo lo veo claro.

Un hombre se quejaba de que de camino a casa tenía que atravesar un largo campo propiedad de su vecino. Le recomendé que lo comprase, y no le parecería largo nunca más¨. Ralph Waldo Emerson

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.