Cómo invertir en acciones

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En el post anterior ya vimos los principales tipos de activos financieros. El más común de ellos son las acciones por lo que ahora vamos a explicar los tres principales tipos de análisis que se utilizan a la hora de invertir en acciones:

Análisis fundamental

El análisis fundamental se basa en determinar el valor intrínseco o fundamental de una empresa para compararlo con el precio de la acción en el mercado y, dependiendo de si las acciones están baratas o caras, comprar o no.

El análisis fundamental implica realizar un análisis muy detallado de los estados financieros de una empresa, de las previsiones de crecimiento de los países y sectores en los que opera, los planes de expansión, la estructura de financiación, el valor real de los activos, los miembros del equipo gestor y un largo etcétera.

Por ello, el análisis puede resultar muy complejo y, para simplificarlo, es habitual recurrir al cálculo de ciertos ratios financieros que pueden servir como atajo. Quizás hayáis oído hablar de ellos alguna vez: el PER, Precio Valor Contable, rentabilidad por dividendos… Los veremos en otro post pero mientras podéis descargaros este manual de análisis fundamental preparado por Rankia.

De este modo, el análisis fundamental persigue determinar el valor real de una empresa (y sus acciones) y realizar predicciones sobre la evolución futura  sobre la base de información relativa a la empresa y los mercados en los que opera. Es una herramienta que se suele utilizar cuando se realizan inversiones a medio o largo plazo (lo que se denomina buy and hold o comprar y mantener).

Análisis técnico o chartista

El análisis técnico se basa en tres premisas básicas: (i) el mercado lo sabe todo y lo refleja en el precio de la acción; (ii) los precios de las acciones se mueven siguiendo tendencias y (iii) estas tendencias se repiten a lo largo del tiempo.

Sin entrar a discutir ahora sobre si dichas premisas son ciertas o no (que no lo son), lo cierto es que el análisis técnico es una herramienta muy útil y que permite una aplicación mucho más rápida que la del análisis fundamental.

Así, para realizar un análisis técnico o chartista, se evalúan una serie de gráficos (chart en inglés, de ahí el nombre chartista) que reflejan la evolución del precio de las acciones durante un cierto tiempo con la intención de identificar ciertas líneas de tendencia, soportes, resistencias, determinadas figuras gráficas y ayudarnos a tomar decisiones de inversión.

En este link podéis descargaros un manual de análisis chartista preparado por Rankia.

De este modo, el análisis técnico pretende realizar predicciones sobre cómo va a evolucionar el precio de la acción sobre la base del comportamiento de la acción en el pasado. Para ello, se basa en las reacciones del mercado (mientras que el análisis fundamental se basa en las características de empresa analizada y su entorno).

El análisis técnico es, por tanto, una herramienta que se suele utilizar cuando se realizan inversiones especulativas a muy corto plazo (a veces se compran y se venden acciones en el plazo de minutos o segundos).

Acciones análisis

Análisis cuantitativo

El análisis cuantitativo consiste en la aplicación de técnicas matemáticas y estadísticas (especialmente, teoría de la probabilidad) a los mercados financieros.

La base de este análisis es la observación de factores tales como el precio o la volatilidad de una acción, dejando prácticamente a un lado el análisis fundamental de la empresa en cuestión.

Al basarse en modelos estadísticos, funciona muy bien para predecir el comportamiento de los activos financieros ya que hay una gran cantidad de datos fácilmente accesible sobre precios, volumen de negociación, volatilidad, rangos de cotización que constituyen la base sobre los que los analistas cuánticos o quants construyen sus modelos.

Un ejemplo de inversión por análisis cuantitativo es la negociación de alta frecuencia o high frequency trading.

Inversión por momentum

Sin entrar en demasiados detalles, puede decirse que la inversión por momentum es una estrategia que persigue obtener granes beneficios gracias a la existencia de: (i) tendecias de mercado, e (ii) ineficiencias en el mismo.

Para ello, el inversor por momentum compra acciones cuyos precios has estado subiendo durante un período reciente (entre 3 meses y un año) y las vende en cuanto empiezan a mostrar algún tipo de debilidad.

Poniendo una analogía, podría decir que viene a ser como subirse a la cresta de la ola cuando se está formando y salirse de la ola justo antes de que empiece a romper.

Si los mercados fuesen eficientes, la inversión por momentum no sería rentable. Pero lo cierto es que los mercados no son eficientes y los inversores se mueve muchas veces por emociones (las vimos aquí), por lo que, lo inversores por momentum pueden obtener grandes rentabilidades sin consiguen convertirse en los ¨líderes de la manada¨ y dirigen los movimientos del mercado.

Para ser un buen inversor por momentum no sólamente hay que conocer en profundidad el mercado en que se opera, sino que hay que estar vigilándolo constantemente para entrar (y salir) en el momento justo. El tiempo es fundamental en esta estrategia y equivocarse puede ser la diferencia entre ganar o perder dinero.

Además, como implica comprar y vender a menudo, la cantidad que se paga en comisiones es bastante elevada.

Por todo ello, en mi opinión, es una técnica que es mejor dejar a los profesionales.

Análisis por comparables

El análisis por comparable consiste en comparar a una serie de empresas entre sí para determinar cuál de ellas es más atractiva.

Así, en primer lugar se identifican las empresas que se quieren comparar (por ejemplo, empresas de telefonía en España). Como dichas empresas serán distintas entre sí (unas tendrán muchas ventas y otras pocas), para poder realizar la comparación se calculan unos ratios que sean homogéneos entre sí (por ejemplo, que porcentaje de las ventas son beneficios).

Este tipo de análisis solamente nos da información sobre la situación en una fecha concreta y los resultados del análisis dependerán mucho de qué empresas comparemos pero, debido a su sencillez y lo rápido que se puede realizar, es utilizado frecuentemente.

En conclusión

Si quieres aprender a invertir siguiendo alguna de estos tipos de análisis (o todos), mi consejo es que antes que nada realices todos los cursos que necesites hasta sentirte cómodo. Existen muchísimos cursos online, tanto de pago como gratuitos. Quizás sería buena idea comenzar haciendo alguno gratuito a ver si te gusta y luego ir profundizando conforme a tus necesidades.

Sólo porque la acción suba no pienses que tienes razón. Sólo porque la acción baje no pienses que estás equivocado”. Peter Lynch

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