¿Cómo echar a un inquilino que no paga?

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En el post de esta semana vamos a ver los pasos que hay que tomar para deshacerse de un inquilino que no paga la renta. Es necesario ser muy cuidadoso.

Primer paso: reclamar

Cuando un inquilino no paga lo primero que hay que hacer es reclamar el pago cuanto antes.

En ocasiones el impago puede deberse a un mero olvido o a que haya caducado la orden que el inquilino haya dado en su banco.

En estos casos, un email o una llamada telefónica  puede ser suficiente y es siempre lo primero que yo hago. No quiero parecer un propietario mezquino ni perder tiempo y dinero en poner reclamaciones.

No obstante, si el inquilino no ha pagado porque no quiere o porque no puede, en ese caso es necesario enviar un burofax o una carta certificada con acuse de recibo y contenido para que quede constancia de que se ha producido la reclamación.

Segundo paso: negociar

En general, a las buenas personas, les angustia dejar de pagar el alquiler y si le ofreces una salida razonable, es muy probable que la acepten.

Por ello, el segundo paso debería ser hablar con el inquilino, preguntarle cuál es el motivo del impago, ver qué opciones tiene e intentar proponer alguna solución que os encaje a ambos.

Lo que puede ser conveniente dependerá de cada caso concreto y de la voluntad de las partes pero algunos ejemplos serían:

(a) que el inquilino abandone la vivienda a fin de mes, que mientras tanto busque un nuevo domicilio y que el propietario se quede la fianza en concepto de pago de ese último mes;

(b) fraccionar o aplazar el pago. Esto puede ser especialmente útil si el incumplimiento se debe a que el inquilino puntualmente no tiene dinero; o

(c) acordar que el inquilino abandona la vivienda cuanto antes y, mientras tanto, reducir de la renta.

Sea cual sea el acuerdo, es conveniente que conste por escrito y que lo firmen ambas partes.

No obstante, en determinados casos los inquilinos no quieren o no pueden negociar. En esos casos es necesario pasar al siguiente paso.

Inquilino que impaga

Tercer paso: demandar

Una vez que hayan pasado 30 días desde que hemos mandado el burofax o la carta certificada que mencionábamos en el paso primero, es posible presentar una demanda de desahucio.

Para este paso es fundamental ya contar con asesoramiento jurídico y hay que calcular que los gastos oscilarán entre los 500 y los 1.200 euros.

El procedimiento suele tardar de media unos 5 meses pero dependiendo de lo que haga el inquilino y de la carga de trabajo de los juzgados es posible que hayan plazos más largos, de hasta 8-10 meses.

Una vez dictada la sentencia, se produce lo que se denomina el ¨lanzamiento¨: la policía echa al inquilino y el propietario recupera su vivienda.

Lo que no se debe hacer a un inquilino que no paga

Cuando nos enfrentamos a un inquilino que no paga nunca jamás debemos intentar echarlo por las malas, cambiar la cerradura, entrar en la vivienda sin permiso o cortar los suministros.

El contrato de alquiler, aunque impagado, sigue estando vigente y, por ello, la posesión de la vivienda le corresponde legalmente al inquilino.

De hecho, si hacemos alguna de estas cosas, el inquilino podría denunciarnos por allanamiento de morada o coacciones. Así que cuidadito.

¨Un mal acuerdo es mejor que un mal pleito¨. Refranero popular.

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