La importancia de la determinación

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Analicemos en este post la importancia de  la determinación para conseguir nuestros objetivos.

¿Qué es la determinación?

La determinación es considerada una cualidad positiva que señala que una persona tiene una poderosa voluntad de alcanzar un objetivo.

Y para ser una persona determinada es necesario cumplir varios requisitos:

(i) saber qué se quiere;

(ii) tener la constancia para hacer lo que haya que hacer para alcanzar eso que se quiere;

(iii) tener la capacidad de perseverar hasta conseguirlo; y

(iv) tener la resistencia para superar los obstáculos y dificultades que surjan a lo largo del camino.

Por ejemplo, imaginemos a una persona que está determinada a perder peso a toda costa. Esa persona (i) sabe que quiere perder peso; (ii) hará dieta y ejercicio; (iii) perseverará día tras día (no hace dieta un día sí y otro no…), y (iv) no le importará, por ejemplo, que sus amigos se metan con él mientras se toma una caña sin alcohol.

Esto que digo puede parecer de perogrullo pero no lo es. Ya que si no cumples uno de los cuatro requisitos, no alcanzarás tus objetivos. Porque si no cuidas tu dieta, no haces de forma constante ejercicio y cada vez que hay una excusa te atiborras a cañas, entonces no perderás peso.

Resumiendo: sin determinación, los obstáculos del camino te impedirán alcanzar tus objetivos.

La determinación en nuestras finanzas personales

El objetivo de este blog es ayudaros a alcanzar la libertad financiera. Pero por mucho que leas este blog, no vas a conseguir nada si no estás determinado a mejorar tus finanzas.

Así, lo primero que tienes que tener claro es qué objetivo financiero tienes: repagar tus deudas, tener unos ahorros para una emergencia, ahorrar para invertir, generar ingresos pasivos…

Pero necesitas pasar a la acción, hacer lo que es necesario: repagar tus deudas malas, ahorrar, aprender a invertir en los activos de tu preferencia e invertir.

Y también tienes que tener claro que vas a tener que perseverar porque la lo largo de tu camino cometerás errores, te frustrarás durante el proceso de aprendizaje, perderás dinero con algunas inversiones…

Y, finalmente, sin determinación es posible que la presión social te pueda. Que te apartes de tu camino cuando una persona a la que aprecias te diga que eres un cerdo capitalista. O cuando te digan que estás en edad de trabajar y que disfrutar de la vida no es lo moralmente correcto (cosas que me han dicho a mí, por ejemplo).

La determinación

¿Y cómo desarrollo mi determinación?

Pues esta es la parte más difícil de escribir sobre la determinación. Y es que no es sencillo explicar cómo convertirse en una persona determinada.

Asumiendo que sabes lo que quieres (que ya es asumir), en mi opinión, hay tres cosas que puedes hacer para desarrollar tu determinación:

1.- Aumentar la intensidad con la que deseas alcanzar tu objetivo

Tiene que llegar un momento en que tu objetivo no sea un mero deseo sino que se convierta en una obsesión para que estés dispuesto a hacer lo que haga falta.

Para ello, puedes rodearte de personas que quieran conseguir lo mismo que quieres tú. O buscarte a un mentor que haya conseguido lo que ya quieres y que no sólo te pueda guiar sino que también te sirva de inspiración.

También puedes estudiar a las personas que han conseguido lo que deseas. Una cosa que a mí me funciona muy bien es ver vídeos de motivación (que abundan en YouTube).

Imagina que quieres ser un deportista de élite: pues empieza por apuntarte a un club del deporte en cuestión para pasar tiempo con otras personas que quieren lo mismo que tú, búscate un buen entrenador y estudia a las personas que han llegado a la cima y que te inspiren: Rafael Nadal, Muhammad Ali, Michael Jordan, Tiger Woods, Connor McGregor, Lionel Messi, Cristiano Ronaldo…

2.- Pasa a la acción y desarrolla los hábitos adecuados

Asegúrate de que aquello que tengas que hacer para alcanzar sus objetivos se convierte en parte de tu rutina diaria para que llegue un punto en que esa conducta sea parte de tus hábitos, sea algo que haces sin pensar, con independencia de que estés cansado o no, enfermo o no.

Este aspecto es fundamental para desarrollar la perseverancia ya que es imposible no tener altibajos en nuestro nivel de motivación. Y, en nuestros días malos, no podemos dejar de hacer lo que tenemos que hacer. Por eso la decisión de hacerlo o no hacerlo no puede depender de nuestra motivación, sino que tiene que ser un hábito.

Si quieres ser un deportista de élite vas a tener que entrenar todos los días. Los buenos y los malos. Especialmente los malos.

3.- Autoconvéncete de que eso que quieres es parte de tu personalidad

Entramos aquí ya en lo que es la parte de la autosugestión, la fe en uno mismo y resulta complicado de explicar así que voy a recurrir a un par de ejemplos.

Pensad en esa persona que intenta dejar de fumar pero que dice que, en el fondo, ha fumado toda su vida y no va a cambiar. Pues por mucho esfuerzos que haga, esa persona volverá a fumar tarde o temprano. Porque es parte de lo que cree que le define como persona.

Otro ejemplo. Imagínate que despiertas de un coma sin recordar nada y te dicen (y te crees) que eres militar. Probablemente va a haber una serie de valores asociados a ser militiar (disciplina, respeto a la autoridad, etc.) que se manifestarían en tu vida.

Y ahora imagínate que, en vez de eso, te dicen que eres un músico. Probablemente los valores que manifestarías serían otros como la creatividad o la originalidad.

Con esto quiero haceros ver que lo que crees de ti mismo no es indiferente en absoluto. Tony Robbins dice que los seres humanos hacemos lo que sea necesario para comportarnos como la persona que creemos ser. Todos intentamos actuar de forma consistente con la persona que somos.

Así que si quieres alcanzar tus objetivos, convéncete de que conseguir esos objetivos es parte de quien eres.

¨Tanto el hombre que cree que puede, como el que cree que no puede, tienen razón¨. Confucio

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