¿Cómo salió Alemania de la hiperinflación de 1923?

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Todo el mundo ha oído hablar de la hiperinflación de 1923 en Alemania pero muy poca gente sabe cómo consiguieron controlarla. Vamos a verlo en este post.

Nota: en este post utilizamos la nomeclatura común en finanzas, la de origen anglosajón. Así, un billón sería 1.000.000.000 (mil millones), un trillón sería 1.000.000.000.000 (un millón de millones) y así sucesivamente. Es más sencillo.

Antecedentes de la hiperinflación de 1923

Desde 1871, la moneda oficial de Alemania era el marco (Reichmark), que estaba respaldado por el oro.

Al comienzo de la Primera Guerra Mundial, el 4 de agosto de 1914, se suspendió la convertibilidad en oro por lo que el Reichsmark con respaldo de oro (o Goldmark, como se le conoció a partir de 1914) se convirtió en el Papermark, que era dinero fiat, sin respaldo alguno.

Inicialmente, Alemania financió la guerra fundamentalmente mediante la emisión de deuda pública que pasó de 5.200 millones de Papermark en 1914 a 105.300 millones en 1918.

Desde agosto de 1914 hasta noviembre de 1918, los precios al por mayor en el Reich habían aumentado un 115% y el poder adquisitivo del Papermark había caído en más de la mitad.

Acabada la Primera Guerra Mundial, la nueva República de Weimar enfrentó tremendos desafíos económicos y políticos.

Por un lado, las pérdidas de alrededor del 13% del territorio y el 10% de su población habían debilitado sustancialmente su capacidad productiva. Por otro lado, Alemania tenía que pagar las reparaciones fijadas en el Tratado de Versalles.

Pero además, los nuevos gobiernos democráticos querían asegurarse los votos en las próximas elecciones (lo que no pasaba cuando gobernaba el Káiser).

Como los impuestos no eran suficientes para hacer frente a todos estos gastos no quedó más remedio que emitir deuda pública a mansalva.

La situación se complicó en enero de 1923, cuando las tropas francesas y belgas invadieron y ocuparon el Ruhr para exigir el pago de las reparaciones de guerra (que Alemania no conseguía pagar a tiempo). El gobierno alemán pidió a los trabajadores del Ruhr que ejerciesen una resistencia pasiva y se negasen a trabajar, prometiéndoles que seguiría pagando su salario.

El Banco Central Alemán (Reichsbank) aumentó el ritmo de impresión monetizando la deuda para que el gobierno pudiese hacer frente a todos estos pagos.

La consecuencia fue que la cantidad de dinero en circulación aumentó de forma dramática: de 8.610 billones en mayo, 17.340 billones en abril, 669.703 billones en agosto y 400 quintillones (es decir, 400.000.000.000.000.000.000) en noviembre de 1923.

Un ejemplo de lo que supuso la hiperinflación de 1923 que, al final de la Primera Guerra Mundial, en 1918, un alemán podría haber comprado 500 billones de huevos por el mismo precio que cinco años después costaba un solo huevo.

Con el colapso de la moneda, la tasa de desempleo alcanzó el 19,1% en octubre de 2023, el 23,4% en noviembre y el 28,2% en diciembre. La gente sufría escasez de alimentos y frío. El extremismo político iba en aumento.

Hiperinflación de 1923
Billetes recogidos para ser quemados. Fuente: rarehistoricalphotos.com

La emisión de una nueva moneda: el Rentenmark

Obviamente, la hiperinflación tumbó al gobierno alemán que fue sustituido en agosto. El nuevo ministro de finanzas Hans Luther decidió que el Reichbank dejaría de imprimir dinero nuevo y de monetizar deuda a partir del 15 de noviembre de 1923.

En esa misma fecha se procedió a emitir una nueva moneda, el Rentenmark. Esta moneda no estaba respaldada por oro sino por una especie de renta (de ahí el nombre de la moneda) sobre tierras agrarias e industriales pagadera semestralmente durante 5 años y que además garantizaba hasta 3.2 billones de los antiguos Goldmark.

Se emitieron por tanto billetes por 3.2 billones de Rentenmark y se fijó un tipo de cambio de un Rentenmark por cada trillón (1.000.000.000.000) de Papermark. Y aunque los Rentenmark no eran dinero legal como tal, fueron rápidamente aceptados por la población alemana.

El papel del Reichsbank

Gran parte de la responsabilidad de la hiperinflación de 1923 fue atribuida al Reichbank que estaba dirigido por Rudolf Havenstein, que había sido elegido presidente vitaliciona en 1908 y que estaba dispuesto a imprimir todo el dinero que hiciera falta con tal de evitar la quiebra de Alemania.

El 20 de noviembre de 1923 (cinco días después de la introducción del Rentenmarks) Havenstein murió de un infarto al corazón y fue sustituido por Hjalmar Schacht, que sería nombrado presidente en diciembre.

Schacht tomó medidas para estabilizar el tipo de cambio del Papermark frente al dólar nortemaericano de tal forma que 4.2 trillones de Papermarks equivalían a un dólar. Eso quería decir que, con la nueva moneda, 4.2 Rentenmarks equivalían a un dólar norteamericano. Ese era justo el tipo de cambio entre el Reichmark y el dólar justo antes de la Primera Guerra Mundial.

Poco después, el Rentenmark fue sustituido por un nuevo marco alemán, el Reichmark, en agosto de 1924 con una paridad de 1 a 1.

La hiperinflación había acabado…

Principales fuentes del artículo: un artículo de mises.org  y un libro maravilloso: Lords of Finance que cuenta, entre otros, la historia de Hjalmar Schacht y los banqueros centrales de Inglaterra, Francia y EE.UU justo antes de la Segunda Guerra Mundial.

¨En ausencia de un patrón oro no hay forma de proteger los ahorros de confiscación mediante la inflación. No hay un activo seguro como reserva de valor¨. Alan Greenspan.

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