El ciclo emocional del inversor

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En este post vamos a analizar el ciclo emocional del inversor, un concepto muy interesante que nos permitirá controlar nuestras emociones y actuar con la cabeza fría.

El ciclo emocional

Este concepto hace referencia al ciclo de emociones predominantes en un mercado (especialmente entre los inversores no profesionales) durante las distintas fases del ciclo bursátil.

Como una imagen vale más que mil palabras he preparado este gráfico:

Ciclo emocional del inversor

Yo experimenté este ciclo emocional en mis carnes perfectamente cuando invertí en acciones de Telefónica en enero de 2011. Veamos sus fases:

Optimismo

Comienzas haciendo tu inversión con ilusión. En mi caso, Telefónica era una compañía líder cuyas acciones ofrecían altas rentabilidades por dividendos. La acción estaba en 17 euros y metí 4.000 euros, una cantidad importante para mí pero que podía perder sin cambiarme la vida.

Entusiasmo

A mediados de enero de 2011 las acciones ya van por los 17,6 euros. En un par de semanas ya he ganado algo más de un 3,5% de rentabilidad. Parece que no me he equivocado.

Emoción

A finales de enero las acciones ya han superado los 18 euros. Es más de un 5% de rentabilidad en un mes. ¿A lo mejor debería haber metido más?

Euforia

El 2 de febrero las acciones de Telefónica están ya por 18,64 euros. Estoy hecho un mega crack me voy a tener que dedicar a esto de la bolsa porque he ganado casi un 10% en un mes.

Este momento es el de mayor riesgo, cuando estás ganando mucho dinero de forma fácil porque confiamos en exceso. ¡Yo estuve a punto de meter más dinero pero no lo hice porque no tenía!

Ansiedad

Parece que las acciones de Telefónica están sufriendo un ligero retroceso. La deuda es alta y los resultados no son los esperados. A mediados de marzo la acción está ya en 17,5 euros.

Bueno, seguimos ganando dinero pero no es tan fácil como parecía. Estoy un poco incómodo pero seguro que a largo plazo mejorará.

Negación

Junio de 2011. La acción está ya en 16,5 euros. Si vendo pierdo dinero. A lo mejor esto de las inversiones no es lo mío. En cuanto suba un poco el precio, vendo y me quito de en medio no sea que al final vaya a perder de verdad.

Miedo

Madre mía. Estamos en septiembre y la acción está en 13,5 euros. Esto está muy chungo. ¿No se supone que Telefónica era un valor seguro? Ni que hubiese invertido en una empresa arriesgada. Estoy un poco preocupado. Parece que no soy tan listo como me creía.

En este punto la tentación de vender y limitar las pérdidas es muy alta. Ya la hemos liado pero no vayamos a liarla a lo bestia.

Desesperación

En diciembre la acción ha bajado ya de los 13 euros. He perdido un 30% de lo que he invertido. Empiezo a pensar que casi ya da igual, lo voy a dejar a largo plazo porque me niego a perder tanta pasta. Mentalidad “del todo o nada”.

Pánico

Nos vamos ahora a abril de 2012. La acción está cotizando en el entrono de los 11 euros. Me siento desorientado e impotente, como si los mercados estuviesen jugando conmigo. Por todos lados hay recomendaciones de venta. Esto tiene muy mala pinta la verdad. No se para que me pongo a invertir.

Capitulación

Pues a lo mejor había que haber vendido. Estamos en mayo y la acción se ha pegado una leche de categoría hasta los 9,5 euros. La verdad es que menuda depresión. El viajazo que me podía haber pegado con esos 4.000 euros y ahora ya me quedan poco más de 2.000 euros.

Abatimiento

Ciclo emocional del inversor

La acción ya está en 8,6 euros en julio de 2012. He perdido la mitad de mi inversión. Paso de volver a invertir en la bolsa, es un chanchullo para que ganen los inversores profesionales a consta del pequeño ahorrador. No entiendo como el gobierno permite estos abusos. En fin, a mí no me vuelven a pillar.

Depresión

En octubre la acción ha recuperado un poco, ya vamos por 10,5 euros. Pero vamos que eso no me arregla nada. Yo pensaba que en la bolsa se ganaba siempre pero es una estafa. ¿Cómo pude ser tan tonto?

Esperanza

Nos vamos ya a marzo de 2013. La acción ha llegado a 11,5 euros. A lo mejor no está todo perdido a ver si el mercado se da la vuelta y recupero lo perdido.

Alivio

Octubre de 2013. La acción ha superado los 13 euros. Parece que el mercado finalmente muestra signos de estabilidad. Habrán sido unos años un poco extraños y seguro que esto se da la vuelta. A lo mejor no soy tan mal inversor.

Y el ciclo de emocional del inversor volvería de nuevo a empezar con la fase de optimismo.

Por si te lo preguntabas, vendí las acciones de Telefónica en diciembre de 2014 a 13 euros. La ostia fue de categoría. Por suerte también invertí en ¨la Caixa¨ y lo que gané con una compensó lo que perdí con otra. Y vista la evolución de Telefónica desde entonces, ni tan mal.

Conclusión

No tiene ningún sentido dejarse llevar por las emociones cuando invertimos. Fíjate que de todo lo anterior lo único relevante es que compré a 17 euros y vendí a 13 euros (además de que cobré algunos dividendos por el camino). Todas las emociones vividas fueron un gasto de energía y de tiempo totalmente innecesario.

A la hora de invertir es muy importante fijarse objetivos y cumplirlos. Si eres un inversor a largo plazo las caídas en el precio son, de hecho, oportunidades de comprar más baratito. Y si eres un trader, lo que tienes que hacer es establecer un mecanismo con señales de compra y de venta y seguirlo a rajatabla.

Invertir por emociones garantiza perder dinero casi al 100%. Ahora ya eres capaz de identificar las emociones que vas a experimentar con tus inversiones. Reconócelas y contrólate. No pierdas tu dinero.

¨Lo más importante a la hora de invertir es saber en qué inviertes y por qué. Si tienes confianza en el resultado, persevera en tu convicción¨. John Paulson

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