Diferencia entre miedo y peligro

Tiempo de lectura: 2'

En este post vamos a explicar la diferencia entre miedo y peligro. Es posible que creas que la diferencia es evidente y que no necesitas que te lo expliquen pero, créeme, te vendrá bien leer el post para recordárselo a tu subconsciente.

Definiciones de miedo y peligro

La Real Academia de la Lengua define miedo como “angustia por un riesgo o daño real o imaginario” y peligro como “riesgo o contingencia inminente de que suceda algún mal”. Se podría decir que el miedo es la antesala del peligro, que es el mecanismo que nos previene antes de que estemos en peligro para que podamos evitarlo. Pero, si os fijáis bien en la definiciones, veréis que se puede tener miedo ante un peligro imaginario, ante algo que no existe. Y hay muchas cosas que dan miedo pero no son peligrosas y también hay cosas que son peligrosas y que no dan miedo.

Un ejemplo de la diferencia

Me gustaría ilustrarlo con un ejemplo muy gráfico que le escuché en un podcast a Jim Koch, el fundador de la cerveza americana Samuel Adams.

Imagínate que tienes que descender por un acantilado colgado de una cuerda (lo que se denomina rappel). Tienes que ponerte un arnés y luego utilizar lo que se llama un descensor para bajar por la cuerda, utilizando el descensor y los guantes para frenar y bajar (de hecho, si no haces nada frenas). Por seguridad te tienes que poner un casco por si te golpeas la cabeza. Cuando estás listo te tienes que acercar de espalda al borde del acantilado y dejarte caer… Evidentemente, es algo que la primera vez que lo haces da muchísimo miedo. Pero lo cierto es que la cuerda de la que cuelgas podría aguantar el peso de un coche. Así que, con las medidas de precaución adecuadas, el rappel no es peligroso. Y lo digo yo que casi no me atrevo a bajar la primera vez que lo hice…  😳

Miedo

Ahora imagínate que vas dando un paseo por una suave pendiente cubierta de nieve durante un hermoso día soleado de principios de primavera. La intensidad del cielo azul contrasta con el blanco de la nieve y el verde de los árboles. El aire huele a limpio y reina el silencio. Es una gozada y te sientes feliz y en contacto con la naturaleza. Todo parece perfecto. Pues bien, ese paseo es muy peligroso porque la nieve se está derritiendo. Eventualmente el agua humedecerá una capa de hielo y se podría formar una avalancha que podría ser mortal. Y tú tan tranquilo, no daba miedo y no parecía  peligroso. Pero lo es.

Peligro

Conclusión

Espero que con este ejemplo haya quedado claro que no es lo mismo el miedo que el peligro. En particular, me gustaría que recordaseis que, a veces, el miedo existe sólo en nuestra mente y dejamos de hacer algo que querríamos hacer por culpa de ese miedo.

Y ahora te voy a plantear una pregunta: ¿Imagínate que pides una hipoteca para comprar un apartamento que vas a alquilar? ¿Te da miedo asumir la deuda? Probablemente sí. ¿Es peligroso? Pues, si lo haces bien, no lo es (como el rappel). Dependerá de que hayas analizado todo lo que tengas que analizar y hayas adoptado todas las medidas necesarias para reducir el riesgo.

La experiencia de superar el miedo es increíblemente deliciosa”. Bertrand Russell