Consejos para ahorrar en verano

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Normalmente las vacaciones de verano suelen ser uno de los gastos más importantes de todo el año.

Al fin y al cabo, llevamos trabajando más de la mitad del año y el cuerpo nos pide una pausa. Y este año, con todo lo que llevamos encima, pues nos lo pide mucho más.

Es por ello que ahorrar en verano es muy complicado pero aquí os dejo unos cuantos consejos para ahorrar en verano.

1. Elabora un presupuesto

Antes de ponerte a reservar vuelos y hoteles a lo loco, es importante que calcules cuánto quieres (y ¡puedes!) gastarte y que te asegures de que no te pasas del presupuesto.

Obviamente, lo de no pasarse del presupuesto debe ser una regla estricta, pero hay que entender que las pequeñas desviaciones son posibles (y probables).

Por ejemplo, si decides que el presupuesto para las vacaciones son 3.000 euros, y te acabas gastando 300 euros de más, pues no es ideal pero, no es algo que deba preocuparte.

Pero si tu presupuesto es 3.000 euros y acabas gastándote 4.000 euros, pues la situación empieza a ser mucho más peligrosa.

2.- Bajo ningún concepto te endeudes

Uno de los conceptos claves de las finanzas personales es la diferencia entre deuda buena y deuda mala.

Endeudarse para irse de vacaciones es deuda muy mala. Al fin y al cabo estás gastando dinero que no tienes y que vas a tener que pagar durante los siguientes meses (o años), reduciendo tu capacidad financiera durante ese período.

Si no puedes irte de vacaciones a donde quieras, es mejor que te vayas de vacaciones a otro sitio más barato, ahorres, y el año que viene te pegues ese viaje.

Y ojo porque lo de no endeudarse también se refiere a las tarjetas de crédito si optas por pagar los gastos en mensualidades. Esa es deuda mala de la muy mala.

3.- Si vas a necesitar monedas extranjeras, infórmate

En general no es lo habitual pero, dependiendo del país al que viajes, puede que compense realizar el cambio de divisa antes de salir de viaje. Un amigo mío ha estado recientemente en Líbano y por la situación que hay en ese país actualmente, es mejor cambiar antes de salir.

Normalmente, tampoco es buena idea cambiar todo el dinero al llegar al aeropuerto o en los hoteles, ya que es normal encontrar mejores tipos de cambio en las casas de cambio ubicadas en la ciudad.

Otra opción es sacar dinero de un cajero. En ese caso hay que tener en cuenta dos cosas: (i) el tipo de cambio que te aplicará el banco y (ii) las comisiones.

Y otra opción es directamente pagar con tarjeta. De nuevo, es importante comprobar con el banco cuáles serán las condiciones que te aplicarán (aunque suelen ser mejores que las de retirada de efectivo).

Yo personalmente, lo que hago cuando necesito otra divisa es cambiar un poco de dinero en efectivo antes de salir (pregunto en el banco y en una casa de cambio cercana a mi casa que tipo me ofrecen y opto por la más barata) y luego suelo pagar con tarjeta porque tampoco me gustar andar por sitios que no conozco cargado de dinero.

No me llevo comisión alguna, pero os recomiendo la tarjeta de Bnext, que ofrece un número máximo de retiradas de efectivo en el extranjero gratis y un tipo de cambio muy competitivo. Las condiciones cambian, así que míratelas.

Consejos para ahorrar en verano

4.- Utiliza comparadores de intenet

Es mucho más cómodo que una agencia te lo organice todo pero, si quieres ahorrarte el margen que se lleva la agencia, lo mejor es usar los comparadores de precio que hay en internet tanto para comprar los vuelos, alquilar hotel o apartamento y alquilar coche.

Y no solo podrás conseguir los mejores precios sino que además puedes leer los comentarios de otros usuarios.

No obstante, hay una excepción a esta regla: en general, contratar excursiones suele ser mucho más barato si lo haces una vez que has llegado a tu destino.

5.- Cuidado con las compras compulsivas

Una de las cosas que suele ocurrir cuando vamos de viaje es que compramos muchos más recuerdos (y regalos) de lo que necesitamos.

Obviamente, es comprensible que te guste tener un recuerdo de tu viaje pero, siendo sinceros, un imán más o menos no va hacer que la nevera se vea más bonita (todo lo contrario, en mi opinión).

Además, como en esos viajes no solemos tener mucho tiempo, es habitual tomar decisiones de compra rápida, de las que luego nos arrepentimos.

Mi consejo es que, antes de comprar, te tomes al menos 5 minutos pensándolo (sobre todo si es un gasto significativo) e incluso que te preguntes si, lo que vas a comprar, te gustaría que estuviese en tu casa dentro de 10 años.

Si la respuesta es que no… pues ¡ya sabes!

6.- A la vuelta repasa tus gastos

Por dos motivos: para asegurarte de que no te han colado algún gasto que no corresponda (ya sea por error o por fraude) y para ver si has respetado el presupuesto o no (y, en su caso, tomar las medidas compensatorias necesarias).

¡Muy buenas vacaciones a todos, que nos las merecemos!

¨Los ratos de ocio, son la mejor de todas las adquisiciones¨. Sócrates.

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