5 consejos para evitar problemas con tu inquilino

Un buen inquilino puede ser la diferencia entre un alquiler que no nos dé problemas y otro que sea un auténtico quebradero de cabeza. Veamos una serie de consejos que pueden servirnos de ayuda para evitar problemas.

1.- Ten claro qué inquilino buscas

Para ello es muy importante tener en cuenta la ubicación y las características del inmueble que vas a alquilar.

Por ejemplo, si tienes un piso de varios dormitorios cerca de una universidad, podrías alquilarlo a estudiantes. Para ello tendrá que estar amueblado pero, como los estudiantes no suelen ser cuidadosos, quizás no sea la mejor opción si los muebles son caros.

Si alquilas el apartamento sin amueblar o amueblado con buenos muebles, podrías buscar a una familia con buenos ingresos e hijos mayores (que en general cuidan mejor la casa). O lo podrías poner como alquiler turístico de lujo.

También debes considerar otras características personales del inquilino como que fume  o que tenga mascotas.

Resumiendo: en función de las características de tu inmueble, el tipo de alquiler que busques y tus propias preferencias personales, tu inquilino objetivo tendrá que ser uno u otro.

2.- Publica un anuncio completo

Es importante poner fotos del apartamento y especificar las condiciones económicas (alquiler, fianza, duración mínima, otras garantías…) y las características del apartamento (interior, exterior, si tiene ascensor, si tiene garaje…). Así, el propio anuncio va a actuar de filtro natural ya que va a evitar que personas que no cumplan las condiciones adecuadas te contacten.

Por ejemplo, si tienes un estudio interior muy luminoso… en un cuarto piso sin ascensor, es probable que tengas que buscar un inquilino joven. Que quede claro en el anuncio que el edificio no tiene ascensor.

consejos para elegir un buen inquilino

3.- Investiga la solvencia de tu inquilino

Es fundamental que el inquilino pueda pagarte, por lo que deberías pedirle que te acredite sus ingresos y que los mismos sean por lo menos tres veces mayores que el alquiler.

También son importantes las condiciones del contrato de trabajo del inquilino: si el contrato es indefinido o temporal, si el trabajador ya ha pasado el período de prueba… Por ejemplo, si estás buscando un inquilino que se quede a largo plazo, no es buena idea elegir a un extranjero que ha venido a trabar en España durante un año. Usa tu sentido común.

¿Y qué pasa si encuentras a un inquilino que te gusta mucho pero tienes duda de su solvencia?

Pues pídele garantías adicionales. Por ley tienes que exigir una fianza de un mes si lo alquilas como vivienda habitual. Pero podrías pedir dos meses. O un aval personal (por ejemplo, a los padres de estudiantes) o un aval bancario. Incluso podrías contratar un seguro de alquiler.

Pero tampoco te pases, que a veces puedes perder a un buen inquilino por ser demasiado duro.

4.- Intenta establecer una relación de confianza desde el principio

Personalmente siempre intento tener una relación cordial con mis inquilinos ya que simplifica mucho la resolución de problemas en el futuro.

Y, por ello, siempre intento tener algún detalle con mi inquilino, para que se sienta agradecido de tenerme como propietario.

Alguna vez he regalado algunos días de alquiler (le entrar el 30 del mes anterior para que vaya haciendo la mudanza). O si el inquilino me dice que quiere que compre algún mueble nuevo le digo que lo compre él, descuente el precio del primer mes de alquiler y que, cuando se vaya, se queda en el apartamento.

Otra cosa que hago, ya durante el alquiler, es que si se rompe algo le digo que lo repare él y que luego lo descuente del alquiler. Para el inquilino es más sencillo y más rápido que si me encargo yo. Y para mí es mucho más cómodo.

5.- Utiliza tu instinto

Si cuando tratas con el potencial inquilino tu instinto te dice que es una persona que va a cuidar el apartamento (que no lo va a cuidar como lo cuidas tú, pero… ¡que lo cuide!), es una buena señal pero no una garantía de éxito.

Lo que no deberías hacer es alquilar si tu instinto te dice que hay algo raro. Yo, en particular, suelo desconfiar del inquilino perfecto. Porque no existe y, si lo parece, es posible que te esté diciendo lo que quieres oír.

Bueno, y estos son mis pequeños consejos para evitar tener problemas con el inquilino pero seguro que hay más. ¿Se te ocurre algún otro?

¨Quizás el secreto para ganar millones invirtiendo en bienes inmuebles sea que no hay ningún secreto¨. David Lichtenstein, inversor norteamericano.